Juan Carlos García González ha sido el representante arbitral español en los Juegos Olímpicos de Brasil 2016. El bizcaíno, que pitó la final masculina entre Estados Unidos y Serbia, nos ha confesado “que nunca soñó con alcanzar una cota tan alta”, pero asegura que “ahora hay que seguir dando el máximo nivel que se pueda dar, en cada partido y en cada competición”. Al igual que hiciera antes de su marcha, a su regreso ha compartido con nosotros esta experiencia única que ha vivido en primera persona; y que posiblemente sea el sueño de muchos de nuestros compañeros…

Lo primero de todo enhorabuena por tu designación y por tu impecable participación.

Muchísimas gracias a ti por tu felicitación, y por darme la oportunidad de compartir mi experiencia con vosotros.

Me gustaría conocer la sensación que tienes de los Juegos Olímpicos después de haber participado en ellos… ¿Coincide con lo que imaginabas antes de ir? Personal y deportivamente…

Nada de lo que imaginé antes de ir a los JJOO es comparable con la experiencia vivida en Rio. El evento es especial, inigualable, único… todos los adjetivos se quedan cortos para expresar las sensaciones que se tienen viviéndolos desde dentro. En esas dos semanas toda la atención mundial está puesta en los JJOO. Personalmente ha sido muy enriquecedora gracias al grupo humano que formamos los 30 árbitros nominados para dirigir los dos Torneos Olímpicos, creamos una atmósfera muy buena, y eso se notó en el aspecto deportivo. Nunca soñé en alcanzar una cota tan alta, así que deportivamente estoy muy satisfecho con el desarrollo de mis actuaciones.

¿Cómo viviste esta experiencia? ¿Estabais alojados en la Villa Olímpica con todos los árbitros y jugadores del resto de países?

Al ser jueces deportivos o árbitros nos hospedábamos fuera de la Villa Olímpica, en nuestro caso, en un hotel. El ambiente del grupo fue creado en el Training Camp que desarrollamos durante cinco días, previo al inicio de los JJOO. Ese Camp ayudó a conocer a los demás árbitros (algunos con los que no había coincidido anteriormente), trabajar con ellos aspectos técnicos y físicos, y conocerles personalmente. Esto ayudó en gran medida a que los JJOO, desde el punto de vista arbitral, tuvieran un resultado notable, con actuaciones homogéneas y de gran nivel.

¿Teníais relación con los deportistas?

El contacto con los deportistas se limitaba exclusivamente a la pista.

¿Cómo era vuestro día a día?

El día a día siempre variaba dependiendo del partido que tuvieses que arbitrar. Los días libres que tuvimos (pocos), los dedicamos a visitar Rio; y en la última semana a ver los partidos de cruces de las selecciones, tanto a los chicos como las chicas.

Y ya en el campo…. ¿Cómo es ese momento de saltar a la cancha con los mejores jugadores del mundo? ¿Nervios, ilusión, responsabilidad… o todo a la vez de manera inexplicable?

Siempre responsabilidad, por la repercusión tan grande que tienen estos campeonatos. Ilusión y motivación no faltaron durante los 16 días de partidos, no es para menos, teniendo la oportunidad y el privilegio de arbitrar en unos JJOO.

García y Peruga en un momento de los Juegos de Rio 2016

¿Supone mucha presión ser el representante de nuestro país?

Por supuesto. El baloncesto español está a un altísimo nivel en el ámbito mundial. El ejemplo es que en los cuatro partidos por las medallas hubo representación española, ya sea por los equipos o por los dos árbitros que acudimos a la cita olímpica. Esto es motivo para sentir responsabilidad en cada una de las actuaciones que realizabas, más allá de presión.

Tienes alguna anécdota interesante que te apetezca compartir con nosotros…

No soy de anécdotas, nunca me pasa nada interesante… lo más interesante fue vivir en primera persona un evento deportivo  tan importante.

¿Esta designación es lo máximo a lo que podías aspirar como profesional? Y ahora qué… ¿Ha cambiado algo tu manera de ver las cosas a futuro…?

Posiblemente es lo máximo a lo que puede aspirar un deportista, así que podría decirse que sí. Pero no hay que perder la perspectiva y seguir trabajando de la misma manera. Cada partido exige lo máximo de uno mismo y no hay que relajarse ni un momento. Hay que seguir dando el máximo nivel que se pueda dar, en cada partido y en cada competición.

Gracias por estar siempre cuando te reclamamos, y enhorabuena porque ya eres Olímpico. Como dice un buen amigoEl que participa alguna vez en unas Olimpiadas, es olímpico para siempre…”.

Gracias a vosotros.