¿Qué decir de Silvia? Siempre concentrada en el partido, de buen humor, con ganas de aprender de cada consejo que se le da y dispuesta a ayudar a cualquier compañero que lo necesite. Disfruta del baloncesto al máximo, se entiende con cualquier equipo o entrenador… Es un placer hacer un partido con ella, y es que Silvia Agüero es una compañera 10.

¿Cuántos años llevas como auxiliar?


Yo empecé en el baloncesto en 1999 como árbitro, y hasta el año anterior, en el que me hice seguidora del Estudiantes, mi conexión con el baloncesto era nula. En el colegio en las clases de gimnasia prefería el fútbol y en el instituto conseguí sacar un sobresaliente en baile que me libró de hacer baloncesto.

¿Qué te llevó a hacerte oficial de mesa?


Entré para probar algo nuevo, distinto. En enero de 2000 nos preguntaron si queríamos hacer de auxiliares debido a la escasez que había, y fue así como me pasé al otro bando. Los primeros partidos fueron terribles, no me enteraba de nada. A final de temporada decidí seguir únicamente como auxiliar y dejar el arbitraje, que se me daba fatal.

¿Qué es lo más duro de este hobby?


Llevo muchos partidos y ha habido algunos muy malos, muy duros, algunos en los que me hubiera gustado dejarlo, pero de esos partidos he aprendido mucho.

¿Qué es lo mejor de ser oficial?


Lo mejor son los compañeros. Me encanta lo que aprendo de ellos y procuro ayudarles y aconsejarles. Me gusta pensar en los jugadores, aquellos que están aprendiendo, aquellos que disfrutan simplemente juntándose con los amigos para tomarse algo luego. Ser auxiliar de baloncesto es formar parte de un equipo, ayudar y estar al servicio de los otros, dar información a los equipos, estar a disposición de los árbitros, es dejar constancia de lo que ocurre, es hacer mil cosas y hacerlas todas bien. Un partido se puede liar en un parpadeo.

Después de tantos años, ¿cómo te tomas ahora los partidos?


Me tomo los partidos como el primero: ¿qué puedo aprender?, ¿qué puedo aportar? y sobre todo ¿qué tengo que hacer para que el partido salga bien?

¿Algún partido que recuerdes con especial cariño?


Tengo muchos partidos que recuerdo con cariño, pero siendo árbitro me acuerdo de un partido femenino benjamín en Villaluz, en el que el equipo visitante no llevaba ningún punto e íbamos por el tercer periodo, de repente en el cuarto período empezaron a meter canastas. La razón es que el equipo local bajó la defensa, pero de una forma muy sutil. Lo hicieron todo el cuarto pese a las protestas de su entrenador, las otras niñas ni se enteraron. Al final del partido el equipo B se fue muy contento y las niñas del A me dijeron: «no podíamos dejarlas ir sin un punto». Me pareció tierno y una sensibilidad que ojalá la tuvieran todos los equipos.

Silvia en su partido 700 junto a sus compañeros (26 de abril de 2014)

¿Alguna anécdota divertida?


Un partido divertido, a toro pasado, fue un primer partido de temporada. Esos encuentros son duros, pues siempre tengo la sensación de no acordarme de nada. Era en Getafe y el entrenador era Iñaqui de Miguel. Yo super demente, casi me muero de un infarto cuando me dice: «Soy Iñaqui de Miguel». ¡Cómo si necesitara presentación!
Otra anécdota que recuerdo, una temporada que no hacían más que mandarme fuera muy lejos, me pillé un rebote considerado y les mandé un escrito negándome a ir a un partido en Boadilla del Monte. Lo hice con mucha ironía, les caí en gracia y me quitaron el partido. Ese año, en la cena de Navidad de la AMAAB me dieron una placa de agradecimiento a mi labor, con la de viajes que me di está bien merecida, ja, ja, ja.

¿Algún consejo a los que están empezando?

A los que empiezan les diría lo mismo que me digo a mí misma: humildad, saber escuchar, aprender a aparcar los fallos hasta el final y luego aprender de ellos, sangre fría para enfrentar lo que pueda pasar y pasárselo bien. Nadie es perfecto, solo Dios y anota en otra cancha.