Arbitraje femenino

Las mujeres en el arbitraje vienen pisando fuerte desde hace tiempo. Al inicio de esta temporada quedó marcado cuál iba a ser el rumbo que se tomaría, pues en todos los partidos del Open Day hubo una mujer entre el equipo arbitral. Este mes se ha seguido haciendo historia al disputarse dos partidos con tres árbitras, uno en la máxima categoría femenina y otro en la LEB Oro.

Esta rueda está ya en marcha y no se detendrá, pues las árbitras que vienen lo hacen con contundencia, trabajo y formación.

Entre ellas está nuestra compañera Cristina Adán, actual árbitra de Primera Nacional, que recientemente fue designada para el torneo de selecciones femeninas U16 (de preparación del Europeo U16 del próximo verano) en Zamora. Además, paralelamente a la competición se celebró una nueva edición del Clínic de Árbitras FEB, con compañeras de Navarra, Andalucía, Aragón, Castilla y León, y Madrid.

Además, Cristina ha conocido hace poco su designación para el Campeonato de España de Selecciones Autonómicas Infantil y Cadete que se celebrará en Huelva esta misma semana.

Hablamos con ella de arbitraje femenino y de su paso por Zamora.

1. Tu designación viene en un momento en el que se apoya mucho el arbitraje femenino, y mi pregunta es, según tu experiencia, ¿Por qué crees que es importante apoyar el arbitraje femenino de manera específica?

Porque tradicionalmente la figura el árbitro siempre se ha vinculado con el sexo masculino. El hecho de que arbitre una mujer se ve como algo novedoso y lo que tenemos que conseguir es que eso se normalice, que arbitren «árbitros» y no «géneros», y que las mujeres que están comenzando a arbitrar cuenten con modelos femeninos en los que poder inspirarse.

2. Habéis tenido un Clínic de Árbitras FEB, ¿Qué te ha aportado esta experiencia? ¿Cómo ha sido diferente de otros clínics en los que hayas estado?

Este clínic me ha permitido mejorar enormemente mi arbitraje. El hecho de que un técnico vea mis partidos y los analice, para posteriormente verlos en vídeo esa misma noche, proporciona un feedback muy rápido del trabajo realizado y la oportunidad de poner en práctica lo aprendido al día siguiente.

Además, y como diferencia con otros anteriores, en este clínic se ha trabajado con nosotras de manera muy específica y focalizada, ya que éramos solo seis árbitras, a modo de continuación con aquello que comenzamos a trabajar en agosto en el clínic de Valencia.

3. Estás empezando a arbitrar fuera de Madrid ¿Cómo es pitar con compañeras de otras comunidades?

Es algo muy bonito y que nunca me habría imaginado que fuera así. El hecho de poder compartir tus opiniones y sentimientos con otras chicas que se encuentran en una situación similar a la tuya y que hacen su trabajo con la misma pasión es bastante agradable. Tenemos la confianza suficiente para decirnos todo aquello que consideremos oportuno de cara a mejorar nuestros arbitrajes, y hemos vivido momentos muy divertidos tanto dentro como fuera de la cancha.

4. ¿Cómo fue en general la experiencia? ¿Alguna anécdota?

Muy positiva, tanto a nivel personal como arbitral. 

A modo de anécdota (y con su permiso), os diré que al llegar a Zamora teníamos muchas ganas de reencontrarnos con nuestras compañeras. Tanto es así que una de ellas comenzó a saludar desde la acera a otras compañeras que acababan de llegar en coche, por lo que giró la cabeza y olvidó esquivar la farola que tenía en frente. Se podría decir que se dio un golpe «de narices» y que «el amor es ciego». Afortunadamente, todo quedó en una anécdota divertida que de vez en cuando recordábamos durante el viaje.

5. ¿Qué consejo le das a las chicas que están empezando?

DISFRUTAR, pero se lo doy tanto a chicas como a chicos. Si hay algo que me gusta del arbitraje es que para mí es más un hobby que un trabajo. Pienso que es más sencillo esforzarse e implicarse en una actividad cuando a uno le gusta lo que hace y es feliz haciéndolo. Por tanto, nos pueden enseñar mil conceptos relacionados con mejorar en el arbitraje, pero disfrutar con lo que hacemos es algo que siempre dependerá de nosotros mismos.