Las formas de comunicación no dejan de desarrollarse, y nosotros no dejamos de aprender cosas nuevas sobre aplicaciones, tecnología e informática. Información al momento, conocer las opiniones de los demás, saber el impacto que crean acciones y palabras… Las redes sociales proporcionan un sin fin de posibilidades, pero como con todo en la vida, también tienen su parte negativa, y sobre todo, nos han llevado a que tomemos consciencia de lo expuesto que nos dejan las redes sociales.

Se habla mucho en educación de la necesidad que hay de que nuestros niños y adolescentes conozcan los riesgos de las redes sociales, les den buen uso, y sepan defenderse de los peligros a los que les exponen, pero más allá de los adolescentes, los adultos también necesitan formación en esta área.

Muchas veces, el colectivo laboral al que perteneces pone algo de presión sobre la imagen de ti mismo que muestras en las redes sociales, como ocurre con profesores o miembros de los cuerpos de seguridad, por ejemplo. Exactamente lo mismo sucede al ser árbitro, es decir, de nuestros comentarios puede deducirse cómo de profesionales somos, y por ello no debemos escribir públicamente comentarios que puedan hacer dudar de nuestra laboral arbitral y profesionalidad, por ejemplo, publicando algo en contra o a favor de un equipo y que de ahí se pueda cuestionar nuestra imparcialidad en un encuentro.

Asimismo, es importante tener cuidado con los datos privados que compartimos, como el correo electrónico o el teléfono móvil, pues así evitaremos que debates o discusiones que tienen lugar en las redes sociales salgan de ahí para llegar a un apartado más privado de nuestra vida.

Por otro lado, ya es habitual la figura del llamado “hater”, una persona que se dedica a criticar, insultar y faltar al respeto constantemente a otros usuarios por las redes sociales. Aquí hay que tener en cuenta dos cosas, por un lado, es importante intentar no entrar en discusiones irrespetuosas que no llegan a ningún lado, y por otro, expresar nuestras opiniones de la manera más correcta posible. Si tenemos consciencia de que un usuario habitualmente incide en este comportamiento, la mejor opción es bloquearlo.

Aunque la legislación española aún tiene mucho trabajo por delante, es importante que cualquier tipo de agresión verbal o amenaza sea debidamente denunciada ante la policía.

Las redes sociales tienen mucho que ofrecernos, y no hay que olvidar que para disfrutar bien de ellas hay que publicar con respeto y prudencia.

En el siguiente enlace se puede consultar un documento que creó la Federación Internacional de Silla de Ruedas sobre redes sociales.


Además, os dejamos un video con Nigel Owen, árbitro de Rugby Internacional, explicando las responsabilidades sobre el uso de las redes sociales