Aranjuez fue la sede del Campeonato de España Sub 23 de Baloncesto en Silla de Ruedas entre el 29 de junio y el 1 de julio de este pasado verano y, entre los árbitros que imponían la ley FIBA, tenemos a tres compañeros madrileños que nos cuentan sus experiencias en esta entrevista.

P- ¿Por qué BSR? ¿Cómo empezaste en este mundillo?

Joaquín:

Mi llegada al mundillo del BSR fue por pura casualidad. Una de las veces en las que fui a recoger las designaciones al Comité, en Legazpi, Manolo Mön (ya retirado), me comentó, casi por azar, o sin casi, que iba a haber un curso de arbitraje en silla de ruedas esa misma tarde. Pues eso, me quedé a ver cómo era aquello y bueno, ¡hasta hoy! Cuando recibí la primera designación, estaba un tanto “asustado” porque no sabía lo que iba a pasar. Fui al partido en autobús, para seguir repasando las reglas, normas específicas de BSR. “Lamentable o afortunadamente” según se mire, el partido no se jugó porque el equipo visitante no se presentó.

Aida:

Pues BSR porque es una forma totalmente diferente de disfrutan del baloncesto y la verdad que me enganchó muchísimo.

Hace unos años (yo aún era jugadora) en una jornada de diversificación compartimos pista árbitros, jugadores de baloncesto a pie, jugadores de baloncesto en silla y entrenadores. Cambiamos los roles y ahí fue cuando conocí el baloncesto en silla, jugué y arbitré y fue increíble. Más tarde, coincidió que arbitraba en un pabellón y justo en la franja anterior había un partido de silla y pude ver un poquito; la verdad que me enganchó y desde entonces he intentado acercarme más.

Aquí empieza la aventura de seguir creciendo.

Silvia:

Cuando estudiaba la licenciatura de educación física en el INEF, comencé a interesarme por el mundo del deporte adaptado. En el último año de carrera elegí las modalidades de “deporte adaptado de alto rendimiento” y “educación”.

Durante esos años, empecé a meterme más específicamente en el baloncesto en silla, de la mano de mi profesor Javier Pérez Tejero y el actual “Coordinador Nacional de BSR”. Realizábamos prácticas de partidos en silla, íbamos a ver jugar y a grabar al antiguo “Fundosa Once” cuando jugaba en el polideportivo de San Agustín…

Hace unos años, trabajé en la “Fundación También”, una fundación que facilita el deporte adaptado a cualquier persona. Fue una experiencia muy enriquecedora, que me siguió acercando más a este mundo.

La temporada pasada, me puse en contacto con el CTA para asistir a uno de sus clínics arbitrales. Les comenté mi interés por formar parte de su colectivo, mostrándoles mi experiencia en el BSR y mis ganas de aportar algo y, apoyada por mi compañero y amigo, Joaquín Celaya, fui metiéndome en este increíble colectivo arbitral del BSR.

P- ¿Qué tal fue el torneo celebrado en julio?

Joaquín:

Fuimos designados 8 árbitros (5 mujeres). Había 2 compañeros andaluces, una gallega, un catalán, una extremeña y nosotros 3.

El Campeonato de España sub´22 de selecciones autonómicas tenía “doble sentido”. Por una parte, el campeonato en sí, donde lógicamente todo el mundo quiere ganar; y por otra, muchos de los jugadores que participaban tenían que dar lo mejor de sí mismos, ya que dos meses después se jugaba el campeonato de Europa de la Categoría; por lo que no podían “dejarse ir”. El seleccionador estaba allí.

El sistema de competición de liga a una vuelta todos contra todos concentra todo y a todos. 10 partidos en 2 días no dejan mucho margen de maniobra en caso de derrota y eso lo saben todos los participantes. No hay “final” como la entendemos. Cualquier partido puede ser la final del torneo, ya que no se sabe lo que puede ocurrir. Partidos emocionantes, con más/menos diferencia, pero muchas ganas por parte de todos.

Aida:

El torneo fue una experiencia increíble, cierto es que el arbitraje a tres es totalmente diferente a lo que estoy acostumbrada, pero a pesar de ello creo que nos adaptamos muy bien y pudimos disfrutar del partido y aprender al máximo. Obviamente todos los compañeros estaban mucho más experimentados, sueltos en arbitraje de silla y en arbitraje a tres y nos ayudaron un montón. Nos lo pusieron fácil.

Silvia:

Fue, sinceramente, una de las mejores experiencias arbitrales de mi vida.

El ambiente del torneo en general, tanto con compañeros, directiva, organización y equipos, fue muy bueno y cercano.

En todo momento me sentí arropada por los compañeros, muchos de ellos de otras comunidades y aprendí un montón de su experiencia y su forma de ver el BSR.

P- ¿Cómo te ves con los compañeros nuevos?

Joaquín:

Arbitrar BSR es “cambiar el chip totalmente”. No deja de ser baloncesto, pero hay que leerlo de otra forma. Los árbitros trabajamos con las mismas ganas que lo hacemos durante el año. Algunos compañeros coincidimos durante la temporada en algún partido o un campeonato; y claro recordamos anécdotas que nos han ocurrido en tal o cual viaje, partido…con otros la coincidencia es menor; pero la filosofía es la misma. Todos los partidos se han realizado con la mecánica a 3, y todos tenemos alguna que otra lagunilla en la mecánica; pero lo importante es aprender todos de todos; así los errores se minimizan. En lo personal, con los compañeros me sentí muy bien.

P- ¿Como te ves con los compañeros más veteranos? 

Aida:

Los compañeros veteranos nos ayudaron muchísimo durante todo el torneo, nos apoyaron en las decisiones y nos enseñaron mucho. Además mencionar y dar las gracias a J.Celaya porque siempre que encuentra un hueco intenta ayudarnos y si tenemos dudas siempre está ahí. Gracias.

Silvia:

Son un gran apoyo para mí, me ayudan a seguir mejorando con sus consejos y experiencia.

Me motiva mucho las ganas que todos siguen teniendo por arbitrar.

 

P- ¿Como ves las próximas temporadas tanto en BSR como en FBM? ¿Hay alguna expectativa?

Joaquín:

En la presentación de la Liga Nacional de BSR de la temporada 2018/19 se ha dicho que, por segundo año consecutivo la Liga Española es la mejor liga de BSR de Europa. Hay 56 jugadores extranjeros. Van a jugar en la liga española varios campeones del mundo (Hamburgo 2018), 18 medallistas olímpicos en Río, etc. Con esto quiero decir que nuestra liga tiene nivel. Y claro, si la liga tiene nivel, los árbitros tienen que trabajar para alcanzar nivel y estar a la altura de la competición.

Respecto a compañeros pertenecientes a la FBM, Clara Pecino fue designada para arbitrar el Mundial de Hamburgo y la F4 por el título en División de Honor; Samuel Izquierdo y Ramón Ranera arbitraron en la Fase Final de 1ª división Ascenso a División de Honor; lo que quiere decir que los árbitros madrileños cuentan con la confianza de la federación española.

Mi expectativa es seguir divirtiéndome trabajando como hasta ahora. Entiendo que el tiempo pasa para todos, pero si te sigues divirtiendo, todo fluye mejor. Creo que es uno de mis mejores momentos como árbitro, si siembras, recoges…incluso siendo veterano. La gente que me conoce sabe que eso es lo que hago tanto para las competiciones de BSR como para la FBM.  Quien haya arbitrado alguna vez conmigo, “recordad que llevo 2 partidos como árbitro”, y haya soportado mi charla prepartido – no sólo me refiero a BSR; también me refiero al baloncesto convencional – sabrá que las últimas frases de mi prepartido son: “Creo en las oportunidades, no creo en los regalos. Si estamos aquí es porque lo merecemos. Trabajamos mientras nos divertimos. Vinimos a eso, ¿no?”. Pues eso, que cada uno lo aplique a sí mismo.

Aida:

Bueno mi expectativa siempre es mejorar, intentar dedicar algo más de tiempo y poner todas las ganas del mundo para mejorar y seguir creciendo.

Silvia:

Tanto en BSR como en la FBM me gusta esforzarme al máximo para mejorar día a día.

Me hace mucha ilusión el día de las designaciones, el momento del finde de preparar la maleta para los partidos y ver a los compañeros con los que pito, comentar situaciones de partidos con compañeros… Así que, mi expectativa es seguir creciendo con motivación y esfuerzo.

P- Como para vosotros es algo nuevo, ¿qué os ha parecido la mecánica a tres?

Aida:

Pues como ya dije es algo nuevo sí, pero con compañeros que estaban ahí atentos para ayudarnos siempre fue todo mucho más sencillo. La mecánica a tres en sí es muy cómoda, pero debe tenerse una comunicación constante con los compañeros para las rotaciones y trabajar las zonas de responsabilidad para que no se escape nada.

Silvia:

Ya no sólo es nueva la mecánica a 3, sino que también la mecánica a dos es diferente: las zonas de responsabilidad son distintas.

Al principio en la mecánica a dos de BSR fue un lío, porque: ¿quién se imagina al árbitro de cabeza ocupando su banda izquierda para ver una jugada? El adaptarse fue un poco complicado. Como en las situaciones en las que ocurre un “man out” (dejar a un jugador en pista defensiva mientras tu equipo ataca): aquí el árbitro de cola tiene que quedarse con esos dos o más jugadores y cabeza ¡con el resto!,…

En la mecánica a 3 lo que más complicado me pareció al principio fueron las rotaciones y la colocación del árbitro de centro. Pero a nivel de juego, me siento mucho más cómoda arbitrando a 3, ya que podemos controlar todo mucho mejor.

Para la mecánica a 2 como la de a 3 en BSR, me ha servido mucho ver vídeos de partidos y los consejos y correcciones de mis compañeros.

P- ¿Compaginas bien esta afición/trabajo con el resto de los aspectos de tu vida?

Joaquín:

Después de 28 temporadas como árbitro de la FBM (ufff, olvidé que había dicho que eran 2 partidos), sigo ilusionándome cada temporada/ cada semana. Si quieres, puedes.

Afición/trabajo. Los partidos de BSR se hacen con arbitraje no local. En algunos casos tenemos que viajar para arbitrar, y también tengo partidos en la FBM. Esto cuesta y supone un gran esfuerzo; pero como dice el dicho “sarna con gusto no pica”. Hay veces en las que volvemos de viaje bastante tarde y al día siguiente hay que arbitrar otra competición, otro nivel, otras circunstancias, etc. Pues eso, si quieres, puedes. Además, sabéis que soy muy muy del Getafe. Si en algún momento coincide que no tengo partido, voy al Coliseo a ver a mi equipo.

Dependiendo de la semana, si tengo partido de BSR (si hay viaje de por medio), reuniones técnicas en la FBM, o partidos de la FBM o ir al Coliseo…lo que necesito son días de 35/40 horas. Pero esto no es sólo trabajo de fin de semana. Y todo eso sin olvidar el hecho de que también hay que ejercer de padre, hacer deberes en casa, reuniones de AMPA, actividades extraescolares.

Mis hijas están más que acostumbradas a que llegue el fin de semana y raro es que no tengamos que ir a algún pabellón; ya sea por algún partido de BSR o de baloncesto convencional. No es repetirme, pero si quieres, puedes. No sólo es cuestión de arbitraje; es la vida en sí.