Durante este mes de mayo se han celebrado, entre otros, los Campeonatos de España Junior Masculino y Femenino. Como en las últimas ediciones, en ambos torneos hemos tenido representación madrileña, tanto en los equipos que participaban, como en las designaciones arbitrales. Movistar Estudiantes y Rivas Ecópolis fueron los equipos de representación femenina; mientras que el Real Madrid, Movistar Estudiantes y Montakit Fuenlabrada fueron los masculinos. Nosotros nos hemos puesto en contacto con nuestros compañeros designados para estos campeonatos: Carlos Merino, Daniel Hazas y Sara Peláez. Carlos Merino (Campos) intervino en el Campeonato Femenino, mientras que Hazas y Peláez hicieron lo propio con el masculino. Esto es lo que nos han contado.

¿Qué significa para ti, en esta temporada, pitar este campeonato de España?

Campos: Esta designación es un premio a la temporada y una oportunidad muy importante. El grupo de árbitros que hemos ido a este campeonato somos casi todos de la misma generación arbitral. Subimos hace dos o tres años, excepto un par de veteranos, y hemos ido coincidiendo durante los diferentes campeonatos por lo que he estado muy cómodo con ellos.

Peláez: Para mí es un privilegio y un premio. Ha sido una temporada muy bonita, debutando en nuevas categorías y de cambio. Asistir a este campeonato es una gran oportunidad que hay que saber disfrutar.

Hazas: Para mí es un premio, una recompensa al trabajo, dedicación y pasión por este deporte. Para nada ha sido una meta ni un objetivo, pero he de admitir que he disfrutado y aprendido muchísimo de este campeonato.

Dicen que pitar este Campeonato en esta categoría es especial… ¿lo corroboráis?

Campos: En esta categoría te encuentras a equipos de formación y equipos que ya tienen jugadoras con un gran nivel. Estas jugadoras destacan por su talento y superioridad sobre el resto. Hasta que no llegan los partidos de cuartos de final se pueden ver partidos muy desigualados y eso te sirve para trabajar la concentración y aspectos puntuales de tu arbitraje que te hayan indicado que tienes que mejorar. En la fase final del campeonato, donde si pierdes te vas a casa, los equipos realizan un juego mucho más intenso y te exigen el máximo.

Peláez: Sí es especial. En este campeonato arbitramos a las canteras de los mejores equipos a nivel nacional. Es un campeonato de partidos muy rápidos y con un nivel técnico en cancha impresionante. Al final estamos arbitrando también a chicos que han llegado a debutar con los primeros equipos en competiciones tanto nacionales como europeas.​

Hazas: Poder pitar a jóvenes promesas del baloncesto Europeo me causa una gran satisfacción. Son grandísimos jugadores, juegan prácticamente solos y arbitrar un evento como este requiere de una gran concentración y trabajo pero ellos te lo ponen casi todo muy fácil en la pista.

¿Nos contáis un poco como es uno de vuestros días de este campeonato?

Campos: ¡Claro! Los árbitros de grupo 2 tenemos el privilegio de arbitrar un partido al día por lo que al principio nuestras rutinas son muy tranquilas. Me despertaba a buena hora, desayunaba tostadas con aceite y tomate en la cafetería del hotel, daba un paseito por la zona visitando las playas y los lugares verdes que ofrece Galicia, comía con el compañero del partido, tomaba café pre-partido, haces el partido, vuelves al hotel, me voy a tomar algo con el resto de compañeros, ceno con todos los árbitros y técnicos, pequeña charla formativa, después teníamos tiempo libre hasta la 1 y a dormir para preparar otro día.

Peláez: Los árbitros FEB llevamos un día a día más relajado que los autonómicos puesto que solo pitamos un partido cada día. Durante la fase de grupos solemos pitar al medio día para liberar la hora de la comida a los compañeros que doblan. Nos despertamos, desayunamos todo el grupo juntos, si hace buen día nos damos una vuelta para airearnos y a pitar. Por las tardes más de los mismo: Descansamos, vemos algún partido, damos una vuelta…. y la cena es la única comida del día que conseguimos hacer los 20 compañeros más los técnicos juntos.

Hazas: Como han dicho mis compañeros, se puede resumir en comer, dormir, arbitrar y vuelta a empezar (esta fórmula dos veces al día).

¿Cuál es el ambiente que se vive en los pabellones?

Campos: Es una fiesta constante, sobre todo cuando juegan los equipos gallegos. No eran pabellones con unas gradas muy amplias por lo que casi siempre estaban llenas.

Peláez: Durante la fase de grupos los pabellones suelen estar más llenos y más aún por coincidir el comienzo del campeonato con domingo y un lunes festivo. A medida que va avanzando el campeonato los pabellones suelen estar más vacíos porque muchos equipos que suelen estar en la grada, viendo partidos, van cayendo eliminados; y además son días lectivos, lo que no favorece que las gradas se llenen. En general el ambiente es bueno y festivo, con padres y familiares arropando a sus jugadores.

Hazas: Una auténtica fiesta del baloncesto, mucha presión para los equipos y el colectivo arbitral.

¿Cuál es el trato que tenéis con los jugadores? ¿Cómo se comportan con vosotros?

Campos: No hemos tenido casi ningún problema con las jugadoras. No hemos coincidido mucho porque no teníamos a ningún equipo en nuestro hotel, pero sí que hemos coincidido con padres y han sido muy correctos e incluso agradecidos por el trabajo que hemos hecho. El día de la final todo el mundo está muy concentrado en lo suyo, pero una jugadora de Sant Adriá me sorprendió cuando me dio la mano y me felicitó por arbitrar la final. Supongo que ella tendrá relación con el arbitraje porque pocas jugadoras de categoría base sabrán que los árbitros estamos todos los partidos en evaluación para llegar a arbitrar la final.

Peláez: El trato es cordial y correcto. Nosotros les respetamos a ellos y ellos a nosotros. Son jugadores que en su mayoría están acostumbrados a actuar en categorías FEB. Siguen siendo jóvenes pero en general tienen la cabeza sobre los hombros y saben de qué trata esto.​

Hazas: En general están muy bien educados e instruidos y en pocas ocasiones crean problemas. El trato con ellos es cordial y deportivo, entiendo ambas partes la necesidad de un buen comportamiento.

¿Qué diferencia hay entre este torneo y el resto de competiciones?

Campos: Este campeonato en comparación con la liga regular, lo bueno que tiene es el feedback directo e inmediato que te proporcionan los técnicos. Además, como teníamos libertad para movernos e ir a otros pabellones, podíamos ver a otros compañeros. En este campeonato he recibido una información muy valiosa de mis compañeros que tienen una forma de ver mi arbitraje desde otra perspectiva a la de un técnico. Ellos están en la misma situación que tú y saben cuáles son tus sensaciones, sienten la presión del campeonato y están viviendo lo mismo que tú. Eso es lo que me llevo de este campeonato, el apoyo de mis compañeros.

Peláez: Para mí la mayor diferencia es la exigencia física y mental del torneo tanto para nosotros como para los jugadores. Todos los equipos son competitivos y quieren ganar cada partido, igual que durante la liga regular. Los 4 equipos que juegan el último día llegan con 6 partidos en 6 días a la espalda, y nosotros igual. Hay que mantener la cabeza fresca para que el nivel de acierto de todas las partes no se vea mermado.

Hazas: Es el campeonato por excelencia, jugadores que han debutado en ACB y ligas superiores, una auténtica pasada.

¿Tienes alguna anécdota del torneo que te apetezca compartir con nosotros?

Campos: El último día del campeonato teníamos mucha prisa. El vuelo a Madrid salía a las 17:30 y la final empezaba a las 12:30. El campeonato se jugaba en Burela a dos horas de Santiago de Compostela donde estaba el aeropuerto y el partido duro casi dos horas. Así que, al acabar el partido, ducha rápida y corriendo a que nos recogiera un árbitro gallego, que también estuvo arbitrando el campeonato, con su coche para llegar a tiempo. Cuando metemos todo a toda prisa, las maletas, bolsas y demás, va a arrancar el coche y se le cala. Allí nos quedamos unos minutos hasta que el coche arrancó, delante de la puerta del pabellón tirados mientras iban saliendo los padres de los equipos y claro, algunas risitas irónicas nos dedicaron. Por suerte, llegamos a tiempo para coger el vuelo.

Hazas: Bueno… el partido se puso tenso y el entrenador de un equipo se puso bastante protestón. Me acerqué a él, para evitar males mayores, y le dije en estos términos: «Porfi entrenador cálmese». Ese «porfi» le dejo tan extrañado que no pudo hacer otra cosa que reír y calmarse. El partido trascurrió sin mayor problema desde ese momento.

¿Os apetece añadir algo más?

Campos: Me gustaría destacar de este campeonato el trabajo que han realizado los voluntarios y los empleados del hotel. Supongo que es la forma de ser de los gallegos que son tan amigables y amables con todo el mundo, pero nos han tratado genial, se han preocupado por nosotros cuando había algún problema dentro o fuera de los partidos, y han estado pendientes todo el tiempo para que no nos faltase de nada.

Hazas: Quiero dar las gracias a los responsables que han decidido hacerme partícipe de este campeonato, y cada persona que ha valorado mi trabajo y me ha ayudado a crecer como árbitro y como persona. Por supuesto gracias a todos los compañeros que me lo han puesto muy fácil para que todo saliera bien en esta temporada.

Gracias por vuestro trabajo todo el año, y especialmente en este Campeonato.