Nuestra compañera Sara LUTIER participa activamente en la liga FEMMADI y ha querido compartir con todos nosotros su experiencia en esta liga y en sus campeonatos.


¿Como conociste la feddi y empezaste a arbitrar en la misma?

Conocí esta competición por medio de mi jefe en JDM, que a su vez designa en la liga de FEMMADI y por medio de compañeros veteranos que llevaban años arbitrando esta competición, empecé a arbitrarla. En primer lugar, fui a los primeros como auxiliar de mesa, y mas adelante como árbitro. Y bueno, aquí me veis, en este ultimo Campeonato celebrado en octubre. No me he perdido ninguna convocatoria (6 en total desde octubre de 2015)

– ¿Cuál es su funcionamiento? Categorías, normas, mecánica

El funcionamiento de esta liga es similar al reglamento de la Federación Española de Baloncesto. Si es verdad, que en las categorías de Habilidades y Adaptada,  algunas normas cambian, como el tiempo de cada periodo (5 minutos en Habilidades y 7 minutos en Adaptada, por periodo), y a su vez, la aplicación de la normativa está a criterio propio del cuerpo arbitral, para el beneficio del desarrollo del juego.

 Pero en Competición por ejemplo, se aplica tal cual la normativa de la Federación Española de Baloncesto.

La mecánica que trabajamos en estas competiciones, son de mecánica simple en fase de grupos, y en la Final mecánica doble. Y en algunas ocasiones, incluso en fases finales y de puestos también es a mecánica doble.

– ¿En qué se diferencia de la liga ordinaria que todos conocemos? ¿Te ha costado adaptarte?

La diferencia más clara que podemos ver es en las categorías inferiores, ya que por tener un nivel menos exigente, tenemos que establecer un criterio beneficioso para ambos equipos, que para mí es lo mas costoso, porque no sabes si estas realmente siendo justo para ambas partes.

Pero en  categoría Competición, es como cualquier categoría de 2 autonómica en Madrid, tienen un nivel que de verdad te asombra la calidad de  algunos jugadores.

Al principio, siendo sincera, me costaba adaptarme, pero como cuando arbitras por primera vez. Estas más pendiente de que todo funcione bien, que estés al nivel del partido, y sobre todo que ellos estén compitiendo y disfrutando a la vez. Cada partido es un mundo, pero a medida que he ido teniendo mas partidos, cada vez los disfruto más.


– ¿Que tal es la experiencia de viajar y arbitrar un campeonato asi?

Sinceramente, una de las mejores experiencias de mi vida. Vamos creo que solo con deciros que cuando sale el calendario, ya me reservo esas fechas para ir os lo digo todo.

El hecho de viajar con compañeros, disfrutar un campeonato de España, convivir con los jugadores, ver como lo viven y disfrutan cada minuto allí, hablar con ellos, con los entrenadores… De verdad, una experiencia que cada vez que me preguntan, digo lo mismo, hay que vivirla. No podría expresarla con palabras. Es magia.


– ¿Algun momento o anecdota que te haya marcado?

Bueno, si me pongo a recordar todos los campeonatos os podría sacar hasta un libro.

Pero os voy a contar la última, que creo que a todos los que fuimos a Mojacar este año realmente nos marcó. 

Había un equipo que subió a categoría de Competición este año, porque gano la categoría de Adaptada el año pasado. Vale, pues no gano ningún partido, y había una chica en su equipo. La única chica jugando en esa categoría. En la entrega de premios, entre cantos y que hacíamos de banda sonora cada vez que entregaban las medallas, porque si, no habría música pero ya estábamos nosotros para cantar y animar a los jugadores cada vez que les ponían una medalla al cuello. Se nos acercó el entrenador y nos pidió que como ellos no iban a salir, que si podíamos hacerles el favor de hacer como un paripe y ponerles nosotros las medallas a sus jugadores (había medallas de participación para todos los jugadores). Pues al acabar, nos inventamos que por ser el equipo que había ascendido, y con una chica valiente, les íbamos hacer entrega de unas medallas por ser unos verdaderos campeones por haber llegado hasta ahí, que ya era un verdadero premio. Y bueno, a medida que les íbamos poniendo las medallas, rompían a llorar. Llorar de emoción. De sus padres desde las gradas grabándonos, y dándonos las gracias. Ver que con esa acción tan insignificante que es ponerles unas medallas, y decirles algo que realmente eran, que es que eran unos campeones y unos luchadores, eran lo mas feliz del mundo. Creo que es algo que nos ha marcado a todos este Campeonato.

Bueno, luego anécdotas sueltas, no es que solo le pidieran a Roberto (el protagonista de Campeones que hace de Roman) fotos en pleno comedor, es que nos las pedían también a nosotros, y era tan fascinante ver como nos trataban como sus ídolos pero a la vez como sus amigos.

Bueno, y sobra decir que el grupo humano es muy importante, el hacer piña con tus compañeros… Tanto que le enviamos a Darío bailando y cantándole antes de que nos mandará las designaciones de los partidos en este último Campeonato. Los despertares de la siesta en Cádiz con la BSO de Star Wars a todo volumen..

– ¿Que competición te atrae mas?

Son competiciones totalmente diferentes. Además, gracias a Dios en este momento puedo disfrutar de ambas competiciones, así que, porque elegir si puedo seguir viviendolas a la vez. 


– ¿Algo que quieras compartir con nosotros?  

Agradecerle a Darío Alonso, en primer lugar, por haberme dado esta oportunidad hace dos años atrás, y seguir confiando en mí para que siga yendo. Y evidentemente, a todos mis compañeros, jugadores y entrenadores que me encuentro cada año.

Estos campeonatos, dan vida, ilusión, enseñanzas de vida, motivación, y te cargan de energía. 

Espero que en un futuro no muy lejano poco a poco se vayan valorando más estas competiciones, porque al final, son jugadores como cualquier otro, que se les dé mas importancia. 

Solo las personas que viven estas experiencias son las que realmente se dan cuenta de todo el trabajo que hay detrás, y hay mucho, muchísimo. Que los entrenadores son personas maravillosas, pero los jugadores, ya ni os lo podéis imaginar. 

Cada año me apetece más ir y reencontrarme con ellos.