La temporada termina a finales de junio, y algunos afortunados le ponen el broche final en un Campeonato. El más rezagado ha sido el Infantil, y nuestros compañeros  Rodrigo Palanca y David Motril han disfrutado en tierras gallegas del femenino y el masculino respectivamente.

Primeras emociones

«Para ser mi debut en un campeonato, las sensaciones fueron muy positivas. He de reconocer que llegaba con poca idea de lo que representa un campeonato, pese a que me leí los artículos de los antiguos compañeros que ya llevan algunos a sus espaldas, pero hasta que no lo vives por ti mismo, no te das cuenta de lo que realmente supone. Eso sí, no me olvidé de nada y los artículos ya publicados fueron de utilidad ;)». David Motril

Compañeros del Infantil Masculino en un momento de asueto

«En esta experiencia he disfrutado muchísimo de todo el campeonato, desde el primer día hasta el último. En primer lugar, de los compañeros de otras comunidades, con los que compartes todo lo que te pasa, y durante esos 4 días, son como tu familia. Con alguno de ellos ya había coincidido en alguna otra ocasión y tuve la oportunidad de arbitrar con ellos, lo cual siempre se agradece. Para continuar, con la organización del campeonato, que se portaron increíble con nosotros (incluso me regalaron una camiseta), y siempre estaban atentos a todo lo que pudiéramos necesitar. También mencionar a los técnicos de la FEB, que con sus comentarios y ayuda, nos hicieron más fácil los partidos. De cada uno de ellos me llevo algo en la maleta de lo que aprender y mejorar.» Rodigo Palanca.

«Mención también a la organización, que estuvo de 10 (desde el staff del hotel, hasta Toño -presidente del Xuven Cambados-, que nos hizo de chófer durante todos los días) y no nos faltó nunca de nada.» David Motril.

Sensaciones y experiencia vivida

“Alrededor del campeonato se crea un ambiente de baloncesto que se respira día y noche y se crea un muy buen rollo entre árbitros autonómicos, EBA y técnicos. La verdad que entre nosotros todo han sido siempre buenas palabras y no ha habido atisbo de malos rollos ni nada por el estilo (que quizá alguien puede pensar que los hay).» David Motril.

«En cuanto a los partidos en sí… El ritmo del campeonato es frenético, y no tienes tiempo ni para coger el móvil. Los tres días de partidos sigues la misma rutina (¡¡¡bendita rutina!!!), y aunque las piernas acaban en reserva cada día, solo tienes ganas del siguiente partido.» Rodrigo Palanca.

Cualquier lugar es bueno para hablar de baloncesto

«La relación con jugadores y entrenadores también ha sido muy buena y siempre te parabas a hablar con uno u otro acerca de los partidos del día, los rivales fuertes, etc. De hecho, coincidí con el ayudante de Torrelodones en el pabellón, que sorprendentemente me reconoció (por eso de ir afeitado) y estuvimos charlando un rato.” David Motril.

Partidos

«En cuanto a las sensaciones en el torneo, son todas muy positivas. Estoy contento con el papel que tuve y con el feedback de los técnicos, aunque por supuesto, siempre hay aspectos a mejorar. Además, el último día tuve la oportunidad de pitar un muy buen partido como lo fue el Cáceres – CAI de octavos de final, que se fue hasta la prórroga y que finalmente se llevó el CAI.» David Motril.

El último día tuve la suerte de pitar octavos de final con mi compañera gallega. El partido se nos dio genial y disfruté al 100%. Fue una gran experiencia, me he divertido y he disfrutado de cada momento, mucho más que en los anteriores campeonatos.» Rodrigo Palanca.

«Eso sí, el desgaste físico es tremendo. Fue un aspecto que me sorprendió, ya que todo el mundo me decía que un campeonato es duro por la cantidad de partidos y el poco descanso; pero hasta que no lo vives en primera persona, no te das cuenta de ello. Lo más duro fue a partir del cuarto partido, ya que la fatiga acumulada es grande y tienes que aprender a convivir con el dolor en las piernas, los músculos «tiesos» al empezar el partido, etc. y especialmente en éste campeonato en que el ritmo es frenético y el calor en los pabellones era bochornoso.» David Motril.

Motril y uno de sus compañeros antes de un partido

«Otra cosa destacable fue el tiempo que nos hizo, entre las altas temperaturas y la humedad, sufrimos y sudamos en todos los partidos (¡yo creo que no he sudado tanto nunca!).» Rodrigo Palanca.

«Me quedo también, por supuesto, con la calidad humana de los compañeros. Siempre dispuestos a echarte un cable, a bromear, a comentar jugadas, etc.» David Motril.

Todos los compañeros del Infantil Femenino junto a los técnicos

Y, por supuesto, la anécdota divertida

«Alguna anécdota divertida también la hay… Las infinitas historias de Toño (el Sheriff de Cambados) en los trayectos a los pabellones, el salero de los árbitros andaluces y la que más me gusta: Estábamos (prácticamente todos) el último día tomando algo por el centro de Cambados. Miramos en varios sitios y en todos había algún miembro de algún equipo. Al que queríamos ir estaba el staff del Barça. Como al día siguiente los compañeros de EBA le tenían que pitar, quisimos pasar desapercibidos e irnos a uno que estaba enfrente. A los 10-15 minutos de sentarnos, vemos que llegan el resto de compañeros en un taxi con las ventanas bajadas, reggaeton a tope y se baja el taxista (con todas las puertas abiertas y en medio de la plaza de Cambados, que podéis imaginar lo silencioso que estaba todo) y empieza a gritar: ¡¡ESOS ÁRBITROS BUENOS!! Resultó que en el taxi iba un compañero murciano (como el taxista) y el taxista se vino arriba al encontrase un murcianico tan lejos de su tierra.» David Motril.

Nuestro compañero Palanca junto a Alicia Heredero, árbitra de Castilla y León, con quién arbitró su primer partido del campeonato

«El ambiente en los campos fue muy bueno por lo general, y como anécdota, recuerdo un equipo que llevaba a varios padres vestidos con pompones y su propia música, y se dedicaban a animar a sus hijas durante los 40 minutos (¡con coreografías incluidas!), sin un solo comentario hacia los árbitros o el equipo rival (¡¡¡qué gusto!!!).» Rodrigo Palanca.