El Campeonato Mini de Selecciones Autonómicas se celebró un año más en la localidad gaditana de San Fernando, estando nuestro comité muy bien representado por Borja Oliva y Carlos Íñiguez. Una Semana Santa diferente para nuestros compañeros, que disfrutaron del arbitraje a través de una experiencia nueva.

Varios compañeros con Romay, a la salida del pabellón Bahía Sur, justo al terminar la final masculina
Después de haber dejado atrás el arbitraje mini, ¿cómo se enfrenta uno otra vez a estos partidos?
Oliva: Al principio partes con dudas. Los partidos de minibasket los sueles dirigir cuando estas comenzando a arbitrar y aplicar un criterio adecuado al nivel y consistente no es fácil. Uno de los miedos con los que íbamos la gran mayoría era con los criterios en contactos y violaciones, ya que normalmente en estas categorías los jugadores están comenzando y es muy común tener que corregirles constantemente. En este caso, la calidad de los jugadores es bastante alta y eso hace que arbitrar sea una tarea más sencilla de lo que te esperas, pudiendo ver partidos muy intensos y bonitos. La premisa es que ellos se marchen contentos y hayan podido jugar sin más interrupciones que las justas por nuestra parte. En general se disfruta muchísimo.

Los árbitros y los técnicos que asistieron al Mini
Íñiguez: Al principio crea cierta incertidumbre porque en el arbitraje mini se producen muchos contactos y violaciones, de modo que tenemos que tratar de aplicar el criterio de ventaja-desvantaja en muchas más situaciones a lo largo del partido. Cuando pitamos los primeros amistosos de las selecciones vimos que aunque fueran partidos de categoría mini, la calidad técnica de los jugadores era bastante alta y parecía más bien un partido de categoría infantil, habiendo menos violaciones y también menos contactos. Nuestro objetivo es que los niños disfruten jugando y que entiendan lo que sancionamos y por qué lo hacemos, para que ellos poco a poco entiendan qué es legal y qué es ilegal en el juego, y vayan mejorando técnicamente.

Borja a punto de dar el salto inicial en el partido de la final preferente femenina disputado entre Cantabria y Aragón en el pabellón Parque

Borja y varios compañeros de distintas comunidades viendo un partido arbitrado por Carlos Íñiguez
¿Qué es lo que más os ha sorprendido de esta experiencia?
Oliva: A mí lo que más me llamó la atención es el ambiente que se respira en torno al campeonato. En el hotel se alojan todas las selecciones con sus cuerpos técnicos y el equipo arbitral. Puedes estar en la habitación descansando y de repente pasa por el pasillo una selección cantando sus canciones de ánimo. Es muy divertido. Desde el primer día se respira «buen rollo» entre todos, ya sea en el comedor, en el hall, etc. y la buena relación que surge entre todos los que formamos parte del torneo es una de las cosas más bonitas que me llevo.

Foto de Rocío Benítez: Carlos en el partido de la semifinal masculina que enfrentó a Canarias vs Cataluña. La primera parte comenzó ganando Cataluña pero Canarias remontó en la segunda parte y acabó ganando el partido, y el día siguiente, el campeonato.

Oliva arbitrando la final preferente femenina
Íñiguez: Lo que más me ha sorprendido es el nivel técnico de los jugadores y la competitividad en todos los partidos. Incluso los partidos en los que ya se ha superado la diferencia de 50 puntos, se mantienen con bastante intensidad e ilusión por parte de ambos equipos. Además, siendo categoría mini, las gradas están llenas de familiares empujando a los equipos y se crea un clima muy bueno en los pabellones. Otra parte muy buena de este campeonato es la convivencia con los demás componentes del evento. Además, en cuanto a los árbitros, aunque cada uno tiene sus partidos y sus horarios, siempre coincides en algún pabellón o en alguna comida con varios compañeros o algún técnico, de manera que al final acabas conociendo a mucha gente nueva y es una experiencia muy enriquecedora. Junto con lo aprendido en cada partido, también es bonito llevarte nuevas amistades y nuevas experiencias.

Foto de Rocío Benítez: Carlos en el partido de la semifinal masculina que enfrentó a Canarias vs Cataluña. La primera parte comenzó ganando Cataluña pero Canarias remontó en la segunda parte y acabó ganando el partido, y el día siguiente, el campeonato.

Tomando algo el último día antes de volver a casa
Un campeonato suelen ser días muy intensos, una vez ya en casa cuando echáis la vista atrás, ¿qué es lo que mas recordáis de esta experiencia?
Oliva: Aunque son días muy intensos de arbitraje, charlas… el campeonato se disfruta muchísimo. Los consejos para mejorar de los técnicos en cada partido es una de las cosas que me traigo para casa, para seguir aplicándolas cada semana en los partidos que arbitre. Pero sin duda, lo que más recordaré es el buen ambiente entre los árbitros. Gracias al campeonato he tenido la oportunidad de conocer gente majísima entre las cuales me traigo amigos a los que espero volver a ver pronto.

Borja y Carlos en el campeonato

Último día del campeonato: Carlos hizo de standby en el partido de Borja. Aquí junto a los dos compañeros canarios, un catalán, un andaluz y un cántabro.
Íñiguez: Es una experiencia en la que se aprende muchísimo a nivel arbitral, ya que normalmente te ven en todos los partidos y los técnicos son todos muy experimentados. Además, como arbitras otro partido ese mismo día o al día siguiente, puedes ponerlo en práctica en el mismo campeonato. En definitiva ha sido una experiencia increíble, y aunque son pocos días se vive con mucha intensidad y cariño. Para nosotros ha sido la primera experiencia en un campeonato y desde el primer momento lo hemos vivido con mucha ilusión.
