¡Carlos! Se comenta que acabas de ascender a ACB. ¡Enhorabuena!

Tengo algunas preguntas por aquí para ti. Algunas son un poco puñeteras, pero así puedes ir practicando para lidiar con los medios.

P-  ¿Te atreves?

R- Claro que sí. Hay que intentar prepararse lo máximo

posible para lo que pueda venir. Aunque sé que serás más benévolo de lo que será la prensa deportiva.

 

 

P- Cuéntanos sin filtros qué piensas. ¿Estás contento?

R- Después de unos días todavía sigo con una alegría desbordante. El momento en el que me llamaron para comunicarme el ascenso fue uno de los momentos más felices de mi vida. Todo ese día es imposible olvidar por la sensación de felicidad que tuve y la cantidad de familiares, amigos y compañeros que me llamaron para felicitarme.

 

P- Lo tuyo ha sido bastante meteórico ¿Te lo esperabas?

R- La verdad es que no me lo esperaba. Hace un mes había varios compañeros que partían con más posibilidades de ascender y, quizás, eso haya sido un punto clave para mi ascenso. Fui al circuito muy tranquilo y sin presión, con el objetivo de disfrutar arbitrando esos partidos de ACB y con la idea hacer un buen trabajo. Esta sensación la conseguí transmitir en los partidos con mi arbitraje y creo que fue un punto positivo para el departamento arbitral de la ACB.

 

P- Recuerdo una final four en Nacional en la que te pregunté si habías cabreado a alguien. Era tu tercera temporada en Nacional, habías quedado en el top ten y ni siquiera te habían propuesto para ir a un campeonato. ¿Recuerdas aquello? ¿Te sentiste frustrado al ver que no te daban la oportunidad?

R- Me acuerdo perfectamente de aquella final four y la conversación que tuvimos.  No era mi momento. Esa fue mi primera temporada oficialmente como árbitro de 1ª Nacional, los dos años anteriores había estado como vinculado. Ese año había varios candidatos a subir con la plaza prácticamente hecha, por lo que tenía pocas posibilidades o ninguna de ascender, aunque hubiese ido a campeonato y lo hubiese hecho bien. Pero si hubiese ido a campeonato y lo hubiese hecho mal, al año siguiente es posible que la FEB no me hubiese querido. Ahora es fácil decir que fue un gran acierto, pero en aquella temporada fueron los responsables de categoría y técnicos del comité los que supieron elegir correctamente y siempre les estaré muy agradecido.

P- Has tenido un sprint final muy rápido, pero muchos te hemos visto varios años peleando en la base ¿Qué opinas de la obsesión imperante por ir a campeonatos cuanto antes, subir cuanto antes, etc? ¿Crees que los tiempos importan?

R-  Cada persona es diferente, cada persona tiene un ritmo de evolución madurativa y esto supone que haya árbitros que necesitan una temporada para superar una etapa y otros que necesitan cinco. Actualmente, formo parte del grupo de técnicos de la FBM y es un tema recurrente porque somos responsables de los árbitros madrileños. Una decisión determinante, ya sea tanto acertada como equivocada, puede tener una gran repercusión en las carreras deportivas.

 

P- Una pregunta muy puñetera ¿por qué crees que subes tú y no yo? (yo o cualquiera de los buenísimos árbitros que encontramos por Madrid) ¿Es por ser más alto? ¿Más currante? ¿Con más suerte? ¿Simplemente mejor?

R- Hay muchos árbitros en la FBM con una calidad increíble, mejores que yo en muchos aspectos, que por diferentes circunstancias no consiguieron alcanzar la ACB. Yo tengo cosas buenas que me han ayudado en estas temporadas, pero la suerte no se busca sino que se trabaja. He trabajado muy duro para estar preparado cuando ha llegado la oportunidad. Dos aspectos fundamentales para mi mejora han sido el trabajo psicológico, para saber controlar la presión externa e interna, y tener un alto nivel de concentración durante todo el partido, para conseguir analizar las situaciones del juego desde el punto de vista táctico y anticiparme a las jugadas. Esto me ha permitido tener un gran nivel arbitral en las últimas temporadas y poder disfrutar del baloncesto.

 

P- Ahora que vas a salir por la tele casi cada semana, qué te preocupa más, ¿Qué te saquen tu lado bueno o la exposición a posibles críticas?

R- No tener un lado bueno hace que esto sea más fácil. Ahora en serio, hay que hacer el menor caso posible a las críticas destructivas y aprender de las críticas constructivas que son las que te ayudan a mejorar.

 

P- ¡Estás en ACB! Ahora ya te puedes relajar un poco, ¿no? ¿Cuáles son los próximos pasos?

R- Mucha gente cree que conseguir este ascenso es la meta, pero es solo un paso más. Desde el primer día que llegas empieza el trabajo duro y frenético, y hay que estar preparado para seguir el ritmo. El siguiente paso es seguir mejorando con trabajo diario planteándome objetivos a corto plazo y realizables.

 

P- ¿Vas a compatibilizar tu carrera profesional con el arbitraje o tendrás que centrarte en esto? ¿Has tenido que sacrificar una por la otra?

R- Ahora mismo mi horario de trabajo es bastante flexible porque lo gestiono yo, por lo que puedo compatibilizarlo bien con los partidos. Hay que ser organizado porque cada cosa tiene su espacio y su tiempo.

 

P- ¿Algo que quieras contar a los jóvenes y a toda la gente que nos lee?

R- Que intenten aprender de cada partido y de cada compañero con el que vayan. Si compartimos nuestra experiencia y nos ayudamos de forma colectiva conseguiremos mejorar más rápido que individualmente. Hay que aprender de los buenos instantes y, también, de los malos. Todo suma si sabes cómo gestionarlo. Y lo más importante, cree en ti mismo.

 

P- Nada más Carlos, mis máximos respetos. Te deseamos la mejor suerte del mundo porque pensamos que te la mereces. ¡Y muchas gracias por tu tiempo!

R- Muchas gracias Jesús. Gracias por el trabajo que hacéis y por el apoyo que me habéis dado durante estos años. Gracias a todos los que me habéis ayudado y apoyado durante estos años para llegar hasta aquí. Si he llegado más lejos es porque estoy sentado sobre los hombros de gigantes.