Villarroel y Eloy llevaban arbitrando en el baloncesto madrileño desde 2009 uno y 2007 otro pero, durante la temporada 2018/2019 han decidido «emigrar» al comité de Castilla-La Mancha para seguir con sus carreras arbitrales, aunque sigan vinculados a la AMAAB. Estas son sus historias.
– ¿Por qué quisiste ser árbitro? ¿Qué te motivó a entrar en este mundillo?
[VILLARROEL] Comencé a arbitrar en 2009 porque me parecía una forma muy interesante de seguir vinculado al mundo del baloncesto. Jugué desde prebenjamín hasta junior de primer año, compaginando los dos últimos años como jugador y árbitro.
[ELOY] Pues realmente fue algo poco meditado, yo dejé de jugar en el segundo año de junior y pensé en hacer el curso de entrenador, pero después de sacarme el carnet de conducir, durante el primer año de universidad tenía que ahorrar y vi que el curso de árbitro era infinitamente más barato, así que para seguir en el mundillo del basket opté por hacerlo y en 2007 empecé a arbitrar en escuela y me enganchó tanto que continúo arbitrando 12 años después.
– ¿Cómo fueron tus inicios en escuela?
[VILLARROEL] Yo empecé en Alcalá de Henares, donde no había escuela como tal. Realmente se te designaban partidos, pero en ningún momento en mi primer año me vinieron a ver hasta casi final de temporada, ni recibí invitación a reuniones de escuela en Madrid. A final de temporada empecé a pitar a dos, y tras esto recibí invitación al clínic de autonómicos de principio de temporada y pude empezar a formarme con las reuniones que en esa época daban Jose Laguna e Israel Chacón.
[ELOY] Sinceramente guardo un recuerdo muy bonito de esa época, fue breve, pero las primeras jornadas era una locura, no daba abasto, sabía que muchas cosas no las controlaba bien y que tenía que ver más y mejor y ello me motivó para tratar de ser el mejor árbitro que pudiese y tuve bastante buen trato y colaboración con entrenadores que me felicitaban al acabar los partidos, así que a nivel moral me ayudó a progresar bastante rápido, iba a todas las prácticas y estaba siempre deseando que llegara el fin de semana, la verdad es que disfruté de cada partido desde nada más empezar.

– Cuéntanos el funcionamiento del comité de Castilla-La Mancha. Cómo está distribuido, cómo son las categorías, desplazamientos, compañeros, técnicos, etc.
[VILLARROEL] Estamos distribuidos en tres grupos, que se podrían asemejar a nacional, 1ª autonómica y autonómicos. No tenemos escuela, al menos en Guadalajara, arbitrando de infantil para arriba. A nivel desplazamientos, a día de hoy he arbitrado tanto en la provincia de Cuenca como en la de Guadalajara, siendo los desplazamientos bastante sencillos (provincia de Cuenca es similar en tiempos a irte a Aranjuez o la sierra para mi). Lo mejor sin duda son los compañeros, existe muy buen ambiente tanto con oficiales como con árbitros. A nivel técnico, tenemos la suerte que nuestro director técnico es muy accesible, y todos tenemos su teléfono por si necesitamos llamarle. En mi caso el técnico que tengo asignado es también de la provincia de Guadalajara, lo que ha posibilitado que haya venido ya a verme.
[ELOY] Pues en Castilla-La Mancha el nivel de clubes es menor que en Madrid, básicamente porque hay mucha menos población y las distancias son más grandes. Allí no existe la escuela de árbitros y no hay competición federada de minibasket, ello supone que cuando alguien finaliza su formación y aprueba los exámenes empieza con arbitraje de mecánica doble dirigiendo partidos autonómicos de un nivel bastante aceptable. No existen tantas categorías, los que están federados tienen un nivel alto, quizás no tanto como en Madrid, pero no hay tantas divisiones ni mucho menos, el nivel es homogéneo y bastante competitivo, pero sin clubes poderosos a nivel formativo como sucede en la Comunidad de Madrid.
Respecto a la organización arbitral el comité se subdivide en delegaciones zonales (provinciales) donde se organiza la competición local, desde Senior (2ª autonómica) para abajo, los arbitrajes son siempre locales porque no es rentable desplazar a los árbitros entre las diferentes provincias. A partir de 1ª autonómica se empieza a viajar y se puede arbitrar en las otras provincias porque el presupuesto deja algo de margen para desplazarse (lo mínimo suelen ser 200km) y empieza a hacerse seguimiento del árbitro por parte de los técnicos que se reparten el control de los grupos de trabajo que se forman de árbitros en función del nivel y el rendimiento. Hay unos 6 o 7 técnicos que hacen las labores de informadores y de formadores y todo se suele gestionar online, excepto el stage de principio de temporada, porque no es viable juntar a gente que vive muy lejana entre sí en un mismo lugar de forma periódica. Por ello todas las reuniones o videotest e informes de video se hacen desde casa.

– ¿Por qué te fuiste allí?
[VILLARROEL] El principal motivo del cambio era ahorrar tiempo entre semana. En Madrid se sobrecarga a los árbitros a reuniones presenciales, muchas de ellas poco útiles si ya llevas años en la categoría al ser repetidas de años anteriores, además de con numerosos trámites administrativos. En Castilla-La Mancha funciona todo digital, teniendo que ir a federación exclusivamente al clínic una vez al año. El resto: designaciones, actas, liquidaciones, formación es todo online. Las actas tienen la obligación de ponerla el club local, por lo que no hay que ir a recogerlas y, al acabar el partido, la escaneas y la envías.
[ELOY] Mi cambio ha sido al contrario que anteriores compañeros que han acabado arbitrando en Madrid por estudios o trabajo. Yo me mudé el año pasado fuera de Madrid capital, donde había vivido siempre, y ahora estoy viviendo muy cerca de Guadalajara. A nivel mental estaba bastante frustrado con mi situación dentro del comité, esto me motivó a preguntar a conocidos de Castilla-La Mancha si era viable mi cambio de federación y la verdad es que desde el primer contacto el trato ha sido excelente. El primero que me escribió para confirmarme que era posible estar esta temporada como árbitro de la FBCLM fue el director técnico, Emilio Pérez Pizarro, y esto ya me supuso mucha motivación de cara a afrontar la nueva temporada. Creo que era fundamental para mí, que disfruto con cada partido, no tener pensamientos negativos en la mente y esto ha repercutido positivamente en el resto de mi vida, así que ha sido muy beneficioso mi cambio por querer seguir progresando a nivel arbitral, cosa que en Madrid era ya inviable.
– ¿Qué tiene ese comité y no este y viceversa?
[VILLARROEL] La principal diferencia y ventaja de Madrid es el tamaño: repites mucho menos a los equipos. Para todo lo demás, sin duda está mejor Castilla-La Mancha. Todos los partidos son con dos árbitros y tres oficiales, con aparatos visibles. Esto te permite trabajar muy a gusto, y no tener que estar pitando aburrido por estar solo o vigilando al padre que está haciendo el acta. Además, sobre todo destacaría la calidad humana. Desde el primer momento nos han recibido con los brazos abiertos, con mucha cercanía, cosa que se agradece ya que en Madrid muchas veces tenías la sensación de ser un número. A nivel técnico, los equipos serían un A2 en Madrid, es decir, un equipo bueno, pero sin fichajes.
[ELOY] Pues empiezo por el de Madrid: lo bueno que tiene es una estructura fuerte, aunque también rígida que no es tan bueno, pero a nivel de técnicos, de recursos, de prácticas, está más adelantada, digamos, puesto que la formación de mayor calidad repercute beneficiosamente en los propios árbitros. Pero a nivel humano hay poca cohesión porque la gente lleva ritmos y grupos de trabajo muy dispares. Por la otra parte, en Castilla-La Mancha tenemos un matiz: a nivel provincial somos pocos árbitros y anotadores, nos conocemos todos, el trato es muy familiar, cosa que en Madrid se perdió hace años, allí todo el mundo va a una y el ambiente es excelente. A nivel autonómico, la federación abarca mucha gente y por las distancias no puedes ni coincidir, ni conocer a todo el mundo, pero es beneficioso por la parte que antes comentaba, de que ni se plantea hacer físicamente reuniones técnicas o exámenes presenciales, puesto que es mucho más eficiente hacerlo online gracias a que hoy en día podemos todos conectarnos desde casa a Internet para estas gestiones.

– ¿Sigues disfrutando del arbitraje allí y ahora?
[VILLARROEL] Sí, la verdad estoy disfrutando mucho aquí y no tengo planteado volver atrás. Además, no me ponen problemas para continuar arbitrando internacionalmente, lo que me permite disfrutar con la parte que más me gusta del arbitraje, el poder arbitrar con compañeros y amigos de otros países.
[ELOY] Gracias al apoyo de muchas personas de mi entorno más cercano, algunos incluso que no son árbitros o anotadores, he dado un paso que considero importante para tener fuerza y ganas de seguir muchos años más, si respetan las lesiones, así que puedo decir que estoy volviendo a disfrutar esta temporada. Después de un par de años malos, a mí no me llenaba estar entre los mejores de mi categoría y pitar la fase final de turno, porque eso al final es un partido, y el hecho de no sentirme respaldado en los demás partidos del año o en cuestiones de trato personal o respeto por parte de algunos miembros del comité me ha llevado a marcharme al lado de casa, a empezar de cero, pero con ganas de madrugar y ponerme el silbato al cuello cada semana, que es lo importante y lo que deseo a todos los asociados.
– ¿Tenéis allí algún tipo de asociación similar a esta?
[VILLARROEL] Por ahora no.
[ELOY] En Castilla-La Mancha ahora mismo no hay nada similar, de hecho, se está planteando, porque se piensa a nivel global que sería algo beneficioso para todos sus futuros miembros, siempre que se gestione de forma responsable, por y para todos los árbitros de la comunidad, pero de momento están parados los tramites estatutarios y no se han hecho avances puesto que todo se demora más estando tan separados en una región tan extensa.

