Es todo un honor para nosotros iniciar esta temporada nuestra sección de El Compañero del Mes con un asociado como Jesús Sobrado. Excelente anotador, maravilloso maestro y un compañero fabuloso. Al borde de las 30 temporadas esto es lo que nos ha contado.

¿Cuántos años llevas como auxiliar?

Ya me faltan muchos dedos para contarlos… Empecé al final de la temporada 1990-91, o sea que unas 29.

Jesús en su último Torneo de la Comunidad de ACB, junto a Raúl Mayordomo, Luis Heras y Lacoba.

¿Qué te llevó a hacerte oficial de mesa?

El mundillo del baloncesto me ha gustado siempre, y en el instituto, uno de mis amigos era árbitro. Ya estando en la universidad, de vez en cuando le acompañaba a alguno de sus partidos y empezó a gustarme el ambiente que se vivía los fines de semana, los jueves de recogida de partidos, etc., así que me avisó de un curso que empezaba en el Virgen de Atocha y decidí probar, con la idea de que no sería para toda la vida, pero se ve que estaba confundido.

 

Jesús en la despedida de Szumlakowski en Canoe junto a Valea.

¿Qué es lo más duro de este hobby?

Sin duda sacrificar parte de tu vida personal, amigos, familia, etc. No te voy a decir que nunca he ido a un partido durmiendo poco, pero desde luego, más son las veces que me he recogido pronto de una cena de un sábado para levantarme a las 7:30 del domingo para llegar a mis partidos donde Cristo perdió el sombrero.

Y luego, si decides implicarte más, como yo he hecho en la medida de mis posibilidades, formando parte de una Junta Directiva, colaborando con el Departamento Técnico llevando algún grupo o haciendo informes, pues es dedicar más y más tiempo. Pero me quedo con que después de 30 años me sigue compensando.

Jesús en la despedida Isa Zabal, junto a Isa, Rafa Polonio y Jose Lorente.

¿Qué es lo mejor de ser oficial?

En lo “profesional” ha sido trasladar todo lo que he aprendido a otros aspectos de mi vida. Saber trabajar en equipo y con metodología me parece muy importante. No deja de sorprenderme cuando actuamos con compañeros de otras comunidades, lo fácil que es saber lo que tiene que hacer cada cual en cada momento, o comprender qué te está pidiendo un comisario checo hablando muy poquito inglés.   

Y en lo “personal” las relaciones con muchos compañeros. Algunos de ellos con los que tratas casi a diario y que se han convertido en uno más de tus amigos, y otros a los que ves más de tarde en tarde por circunstancias, pero que cuando coincides, te relacionas con ellos como si no hubiera pasado el tiempo.

Jesús en el «prepartido» despedida de LEB de Jesús Cantón junto a él y Marina Navarro. Son los únicos tres oficiales de mesa que quedan en activo de su cursillo: Navarro (1215), Cantón (1216) y Jesús (1218).

Después de tantos años, ¿cómo te tomas ahora los partidos?

Con el mismo empeño y ganas de siempre. He tenido la satisfacción de participar en europeos de varias categorías, copas del Rey y de la Reina, preolímpicos, finales de ACB, etc. pero intento ver también que los cadetes que juegan el domingo a las 9 de la mañana consideran que es el partido para el que han estado trabajando toda la semana, y desde luego merecen todo mi respeto. Esto no quiere decir que algún partido no me lo tome con algo más de relax (después de casi 30 años eres capaz de leer en un partido si puedes o no hacerlo.)

¿Algún partido que recuerdes con especial cariño?

Muchos de estos que te he mencionado en la respuesta anterior (en lo que se refiere a mi evolución dentro de este colectivo) y en el aspecto personal todos y cada uno de los partidos a los que he sido invitado por compañeros que se han despedido del mundo arbitral o de una categoría. Siento pena en el momento, pero recuerdo con mucho cariño cada uno de ellos (y créeme que por edad son bastantes.)

Jesús en su último partido de ACB junto a Elena Mendaña y Ruth Tárrega

¿Alguna anécdota divertida?

En un partido amistoso en el que coincidí con dos compañeras, aprovechando que era bastante relajado salieron algunos temas de conversación. El tema que sacó una de mis compis fue “los juguetes sexuales de mi compañera de trabajo”. Esto unido a que la muchacha en cuestión parecía ser un poco cándida, hizo que nos riéramos hasta que se nos saltaron las lágrimas. Afortunadamente estábamos de espaldas a la grada, pero no te cuento la cara con la que nos miraban los árbitros a los tres cada vez que se acercaban a marcar una falta.

¿Algún consejo a los que están empezando?

Pues algo que a mí me ha ido bien en todos estos años:

El primero que se queden con lo bueno que les puede aportar el compañero que tienen al lado en cada partido. En alguna ocasión serán aspectos técnicos, en otros momentos será la forma de llevar el partido o de tratar con cada entrenador o jugador.

Y el segundo que sean honestos. Nos podemos confundir como todo el mundo en su trabajo, pero siendo justos.