La Copa del Rey ha dejado una resaca más larga de lo normal, tras la cual, os traemos otra perspectiva del torneo. Pues estamos acostumbrados a verlo desde nuestros hogares, o los más afortunados, desde las gradas, pero ¿cómo es vivirlo a pie de pista?


De izquierda a derecha: Elena Mendaña, Almudena Alhama, Dani Toscana, Jorge Mateos y Carlos Chávez

Nuestros auxiliares lo tienen claro: Es una pasada. Héctor Pedroso resalta que la belleza de este torneo reside en la gran tensión que se vive, pues se nota más intensidad en los partidos de la Copa del Rey que en los de liga. Además, dice, los controles son algo más estrictos, siendo revisadas exhaustivamente las acreditaciones.

Ruth junto a Jesus Granero y Pablo Romero

Paralela a la Copa del Rey se disputó la Minicopa Endesa, con equipos de categoría Infantil. Ruth Zurdo comenta que fue una competición espectacular y que la disfrutó muchísimo. La final en el WiZink Center fue impresionante y ver a los chavales vivir ese  momento con tanta ilusión merece mucho la pena. Ruth recuerda especialmente el gran nivel del Tenerife, con jugadores que destacaron por su calidad. De hecho, Ruth cree que estar sólo tres compañeros en la mesa fue un poco estresante, y que estos, en especial el crono, tuvo que estar al 100% para que el partido saliera a la perfección. Como anécdota, Ruth, sin duda alguna, recuerda una pequeña caída, sin consecuencias mayores, de nuestra compañera Asun Langa, que acabó con sus huesos en la pista vídeo aquí, y dio un pequeño traspié al dirigirse hacia mesa. Como le dijo Ruth “Ay Asun, que te bajas de los tacones y no sabes caminar”, y es que Asun hace fácil lo difícil, y viceversa.


De izquierda a derecha: Asun Langa, Juan José Gibello, Ruth, Inés Piatkowska y Jaiem Gómez Luque

Detrás de todo torneo hay un equipo de organización que se deja la piel para que todo vaya perfecto. Contratado por la ACB y que participa activamente en la organización está nuestro compañero Javier Villarroel. ¿Qué se cuece entre bambalinas?


Jesús Granero, Rafa Serrano, Ruth Zurdo, Asun Langa, Pablo Romero y Jordi Aliaga

¿En qué consiste tu trabajo?

Javier Villarroel: Mi trabajo como Técnico de Competición en el departamento de Competición de la Copa del Rey ACB consiste en preparar y probar todo lo necesario en pista, desde las canastas la semana anterior a la copa, hasta el PTS en las horas previas a cada partido. Durante los partidos estoy situado detrás de la mesa de anotadores dando soporte al delegado de campo para cualquier necesidad técnica que puedan tener durante el partido. Además de esto, también me encargaba de la pista de entrenamiento, asegurando que los equipos tuviesen todo lo que pudieran necesitar a su disposición.


Fuente: ACB Photo

¿Cuáles son desde tu perspectiva los momentos de mayor estrés?

Javier Villarroel: En esta edición para nosotros el momento de mayor estrés fue la instalación de canastas, la semana previa a la copa, y la instalación de todos los componentes electrónicos sobre ellas. Estas canastas, que son las oficiales de la NBA, las estrenamos en España en Copa del Rey y cuando por fin las pudimos ver levantadas a 3,05 y con toda la electrónica funcionando nos pudimos quedar mucho más tranquilos. Lo bueno de la forma de trabajar que tenemos en ACB es que todo se ensaya y se prueba mucho antes de partido, por lo que en el momento de partido estamos todo lo tranquilos que permite una copa.

Fuente: ACB Photo

¿Qué es lo que más te gusta de una competición así?

Javier Villarroel: Sin duda el ambiente. Las 8 aficiones en el pabellón crean un ambiente único, que permite disfrutar mucho del baloncesto. Además la Copa siempre es muy competida, con partidos emocionantes e igualados. Al ser ganar o irte a casa no permite margen de error y los equipos compiten al máximo nivel todos los días. Esta es mi séptima Copa del Rey, y sin duda alguna el motivo por el que la sigo realizando es este. El ambiente que se logra no se consigue ni siquiera en los Juegos Olímpicos, donde muchos partidos tienes el pabellón vacío.

Fuente: ACB Photo