Ya está en marcha la II Edición de la Liga Free Basket en Madrid organizada por Darío Alonso, responsable del Departamento de Designaciones del Comité de Árbitros, y Delegado Federativo de los JDM. Este año la competición se desarrollará con un total de 44 equipos masculinos y 9 femeninos; ampliando en gran medida el número de participantes en comparación con la pasada campaña (13 masculinos y 6 femeninos).
Este año los encuentros se disputan de lunes a jueves en CDM Entrevías, CDM Vicente del Bosque, CDM Barajas, Colegio Buen Consejo y Colegio Estudiantes Las Tablas. Una liga que está siendo un éxito y que permite a jugadores y árbitros compartir un rato agradable haciendo deporte. Este año además, cabe la posibilidad de que los equipos jueguen partidos amistosos otro día distinto al de la competición. De esta manera el Comité de Árbitros utiliza estos encuentros para realizar prácticas de arbitraje ofreciendo una alternativa más en la que todos salen beneficiados: una nueva modalidad de entrenamientos tanto para equipos como para árbitros.

Hemos hablado con CEBRIÁN, una de nuestras compañeras que forma parte del equipo arbitral de esta Liga, y que nos ha contado cómo se vive esta competición desde dentro.
¿Qué diferencia hay entre pitar/ser auxiliar en un partido de la liga regular y uno de la Free basket?
Cómo árbitro no hay diferencia por la profesionalidad con la que se ejerce. La seriedad y el compromiso son los mismos, sin excepción de la liga que se arbitre.
Lo que sí es cierto es que esta liga permite tener un contacto más cercano con los equipos, cosa que, en la liga regular, a veces cuesta más porque el ambiente es diferente. Arbitrar esta liga Free Basket en gran parte es un premio, algo que hace que, aunque sea un ambiente más relajado, exista un plus de compromiso y responsabilidad.
¿Cómo se comportan los equipos con los árbitros en ambas competiciones? ¿Cuál es el ambiente que se respira en los partidos?

Por lo general cada vez los equipos muestran mejor comportamiento, y eso se debe en gran medida a la seriedad con la que se está trabajando por parte de los árbitros y auxiliares, También es cierto que siempre hay de todo, sin embargo, esta liga, al ser más pequeña y más selecta, los equipos tienen más claro el propósito de la competición. Antes del comienzo se habla con todos los delegados y con los árbitros para que todo fluya de manera profesional y amigable. Se tienen que cumplir y respetar todas las normas y en eso trabajamos todos juntos, jugadores árbitros y auxiliares. En la Free basket se respira un ambiente más desenfadado. También los jugadores vienen con otra predisposición aunque no deje de ser una competición
¿Qué destacarías positivamente de la Liga Free basket?
Lo que puedo destacar es el ambiente que hay, pues al final la esencia de esta liga no es tanto competir, sino compartir. Muchos de los equipos están formados por compañeros de trabajo que apenas se conocen y esta es una buena opción para integrarse más y pasarlo mejor.
A nivel arbitral puedo destacar que cuando coincidimos muchos compis en un mismo campo porque se juegan varios partidos a la vez, parece que nos juntamos un equipo de amigos que se van a compartir la misma afición…

Algo que quieras añadir…
La Free Basket es un proyecto que está empezando, que se está tratando con mucho mimo y que debe ser un proyecto a largo plazo. Funciona bien y seguro que cada año irá mejor. Los árbitros y auxiliares somos una pequeña pieza del engranaje de esta competición y como tal, deseamos que todo vaya bien y que los equipos terminen contentos con nuestra actuación…, o al menos, pasar desapercibidos también sería positivo.
