Loreto returns

Me abre la puerta de su casa y me reciben sus dos perros Bosco y Blue, la cobaya Cui-Cui, un gato, su marido y sus tres preciosas niñas rubias y escalonadas. Entre risas de niñas nos ponemos al día, hacía ya mucho que no nos veíamos. Ahora que tenemos a las niñas merendando es el mejor momento para sacar mi cuaderno y empezar.


¿Cuándo empezaste a anotar y por qué?

En la temporada 98-99 con 17 años, al principio estuve arbitrando y anotando un par de años hasta que me operé el tobillo y tuve que dejarlo. Empecé a arbitrar porque me gustaba mucho jugar y con la lesión del tobillo no podía ya jugar más. Fue una forma de seguir ligada al baloncesto. Estuve hasta el 2008, 10 años.


¿Cómo recuerdas aquella etapa?

Muy bien, encantada, de hecho, volver a ver gente de aquella época ahora en partidos es muy bonito.


¿Por qué lo dejaste?

Lo dejé al casarme y quedarme embaraza, desde entonces he tenido tres niñas.


¿Por qué volver ahora? Lo pregunto porque me he encontrado compañeros que justo lo han hecho al revés, han estado en activo mientras los niños eran pequeños y cuando los hijos empiezan a llegar a los 10 lo dejan porque los peques les van reclamando más tiempo de ocio juntos.

Quizás sea en el caso de los hombres, en mi caso, entre el embarazo, que no siempre es algo cómodo, y dar el pecho, te puedes ir tranquilamente a dos años fuera, si lo juntas con tener otros dos, ya me dirás. ¿Qué por qué ahora? ¿No lo ves? Porque necesito tiempo para mí, para respirar y hacer algo que me gusta sola y tranquila. Las niñas pasan todas las tardes conmigo, el fin de semana pueden estar con su padre si demandan tiempo, ja, ja, ja.

-Me cuenta mirando a sus pequeñas que corretean por el salón mientras hablamos armando un buen barullo. Le hubiera incorporarse un año antes, pero los cursos eran por la tarde y ella trabajaba en ese horario, así que casi un año más tarde, en Navidad, fue capaz de realizar el curso, reciclarse y volver a las pistas-.


¿Has notado todo muy cambiado? ¿Qué te ha llamado la atención?

¡Totalmente cambiado! Vamos a ponernos en situación: yo iba a Legazpi a recoger los partidos en mano. El primer día del cursillo aparezco con mis calcos y alguna acta que tenía por ahí y me dijeron, guarda eso que ya no hace falta. Ahora los partidos se hacen con tabletas, ves el desglose de pagos al final de cada partido… Por cierto, para colmo, el primer partido que hice de vuelta me pusieron sola, ¡qué estrés! Era todo nuevo para mí.


¿Cómo ves a la gente en esta segunda etapa?

Un poco como en nuestra época, ¿no? Hay gente muy friki y gente que no sabe nada de baloncesto y empieza desde cero.


¿Alguna anécdota?

La temporada pasada en el Pardillo, el compañero con el que me pusieron y yo estuvimos hablando durante el partido, lo normal, cuánto tiempo llevas, cómo empezaste… y al contarle que he tenido un parón de 10 años me pregunta que qué he hecho en este tiempo, según le contesto “tener hijas” soltó una carcajada en mitad del partido que atrajimos las miradas de todo el pabellón.

En otro partido aquí en Villanueva que hubo que pedir que se fuera a un señor de la grada que no era especialmente educado. Esto siempre es desagradable y es habitual ese forcejeo al no querer irse el individuo en cuestión, pero bueno, normalmente se suelen ir y se puede seguir con el partido con normalidad. Bueno, pues esto es lo que yo pensé que había pasado hasta que salgo del pabellón una vez terminado el partido y me encuentro a dos coches patrullas y cuatro policías. Cuando les pregunto qué es lo que ocurre me dicen que alguien ha llamado desde el pabellón para decir que se estaban produciendo unos altercados, imagino que algún otro padre, y me reacción fue decirles que se ve que pasan pocas cosas en el municipio para que por esto manden a cuatro policías.

Bueno, espera, ahora que pienso, también la temporada pasada, me ocurrió lo más surrealista que me ha pasado en un partido. Realmente no fue en el mío, pero llegando a la pista, en Las Rozas, veo que sacan al entrenador de un equipo del partido de antes en una silla de ruedas. Cuando le preguntamos al árbitro de ese partido qué había pasado, nos cuenta que al hombre le ha dado un ataque y que claro, ha parado el partido preocupado, y los jugadores de ese entrenador le han dicho que no pare, que siga, que es de lo mas normal lo que está pasando. Claro, el árbitro alucina, ¿cómo va a ser normal pitar un partido mientras un entrenador está prácticamente echando espuma por la boca? Así que dijo que mientras no se lo avisaran en condiciones antes del partido él paraba y llamaba a emergencias.


¿Qué consejo le darías a esa persona que se está pensando volver después de unos años en el dique seco?

Pues que si tienen mono que vuelvan. Yo estos 10 años no he ido ni a ver partidos de baloncesto aquí en mi pueblo porque lo que quería era bajar y sentarme en la mesa, que ni se lo piensen y vuelvan.