En esta ocasión os traemos una entrevista con una compañera que, como ya hemos visto antes, tuvo que mudarse por trabajo pero eso no significó romper su unión con el baloncesto. Sin dudarlo, Mari Ángeles Roa echó su silbato y los calcos en la maleta y se fue a seguir pegando bocinazos por los campos de Mallorca.

Empezó jugando, pero ya lleva ya siete años como oficial de mesa, llegando a actuar en el Comité de Madrid en partidos de Primera Nacional.

¿Por qué te vas a vivir a Mallorca y cómo​ es que decides seguir anotando allí?

La decisión de venirme a vivir aquí fue por trabajo. La empresa para la que trabajo cerró su sede en Madrid y era venirme aquí o al paro… y decidí vivir esta aventura. Además,  antes incluso de venirme comprobé que aquí podría seguir anotando y lo vi como una forma de conocer a gente nueva.

¿Te respetaron tu categoría? Ya sabes que en Madrid, normalmente, si alguien viene de fuera debe empezar desde abajo, ¿te parece justo?

Evidentemente esto también ocurre aquí, empecé desde cero, incluso me dijeron que tendría que realizar el curso de nuevo, algo que al principio me chocó pero que entendí. Solo tuve que ir un día al curso, me dijeron que con mi nivel no hacía falta que volviera y ese fin de semana me dieron dos partidos a mí sola.

Realmente no me parece muy justo que no te mantengan la categoría, sí que es verdad que tienen que saber el nivel en el que estás, pero empezar de cero cuando llevas años haciéndolo es bastante desmotivante.

¿Qué es lo que más te sorprendió cuando empezaste a anotar allí? 

La verdad que muchas cosas… Una de ellas fue que los árbitros son los que se encargan de llevar a todo el equipo arbitral a los partidos, hay un punto de encuentro y desde allí salimos todos, por lo que solo se paga el desplazamiento a una persona. También me sorprendió que no hubiera ninguna árbitra. Este año en el curso de árbitros hemos conseguido que dos puedan serlo, y debutarán ahora en abril. Otra sorpresa fue que los nombramientos (las designaciones) se dan en mano y tienes que ir cada semana a la federación a por ellos. Yo vivo a 20 km de Palma, que es donde está el comité, y tener que bajar todas las semanas es bastante engorroso. Esta segunda temporada ya han visto que soy responsable y me lo envían por teléfono.  Otra cosa diferente a lo que hacemos en Madrid es que los árbitros llevan las actas de cada partido, esto es algo que me sorprende mucho ya que una vez me equivoqué al rellenar el acta y pedí una nueva para volver a empezar y el árbitro me dijo que no tenía ya que solo llevan una por  partido. Gracias a que yo tenía guardadas de otros partidos que iba recopilando a los compis pudimos tener un acta, sino no a saber cómo hubiéramos salido del paso. Aparte, aunque vayas sola además del acta tienes que llevar el  crono electrónico, al principio me costó, pero luego la verdad es que es incluso más fácil de llevar que el manual.

¿Cuáles son las principales diferencias entre ambos comités?

Hay muchas diferencia entre ambos comités, además de las que te he dicho antes, o que nos paguen con un cheque, en la balear las actas se hacen continuadas, parecidas a la española y se aplica la regla de 24’’-14’’ en todas las categorías

¿Qué tal es allí la formación técnica de auxiliares?

Aquí la formación de los auxiliares es escasa. En las dos temporadas que llevo no se han realizado exámenes, ni reuniones, con lo que los ascensos y descansos dependen mucho del examen que se hace en el Staf de principio de temporada y, por lo tanto, de si poder ir o no a dicho Staf.

¿Cómo te han recibido los compañeros? ¿Echas de menos a los auxiliares de Madrid?

La verdad es que me han recibido bastante bien, aquí soy la “madrileña” y todos me conocen así. Como tengo una personalidad bastante abierta he intentado relacionarme con todos mis compañeros, pero es bastante complicado ya que ellos son más cerrados en este aspecto.

Por supuesto que echo de menos a mis compañeros de Madrid, sigo en contacto con muchos de ellos y continúo al día de lo que pasa por allí. No quiero que se olviden de mi, ya que yo de ellos no lo hago.

¿Tienes pensado quedarte mucho tiempo allí?

Pues me queda poquito en la isla, para final de temporada vuelvo a Madrid, ya que de nuevo el trabajo me lleva para allá, con lo que estoy deseando encontrarme de nuevo con mis compañeros. Creo que después de 2 temporadas fuera he aprendido que cada federación es un mundo y que estas experiencias te ayudan a mejorar tanto dentro como fuera de la pista.

¿Recomiendas la experiencia de llevar los calcos y el silbato en la maleta?

Por supuesto. Es una forma de conocer gente nueva en un lugar donde estas solo, aprendes a trabajar con otras normas e incluso otros idiomas. Sí que es verdad que al principio cuesta adaptarte a todo, pero luego ya va sobre ruedas y como digo aprendes mucho

Cuéntanos alguna anécdota divertida que te haya pasado en Mallorca.

Pues tengo una con el idioma, y es que como vamos a pitar por toda la isla, en Palma se suele hablar castellano en casi todas partes, pero en los pueblos más pequeños se habla el mallorquín más cerrado de lo que es sencillo de entender para el que no lo conoce. El caso es que en un partido el entrenador local empezó a gritarme en mallorquín, yo le decía que no le entendía, él volvía a gritarme en mallorquín y yo volvía a responderle que no le entendía. Así hasta que el hombre me grito en castellano: “¿qué no entiendes?”. Así que de forma pausada le dije: “no entiendo el mallorquín”. El pobre se quedo con una cara de póker que no sabía por dónde salir.