Comenzábamos la temporada con el primer aniversario de este proyecto 3.0 al que día a día hay que darle forma y cuidar. Llevar un blog es una carrera de fondo en la que saber administrar las fuerzas para poder completarla es importante, y aunque siempre hay cosas que también quieres hacer mejor, yo creo que está bien reconocerte pequeños méritos de vez en cuando, y sin duda alguna haber publicado periódicamente hasta finales de julio, con dos e incluso tres post por semana en los momentos más fructíferos no está nada mal.

Y haciendo balance de ese primer año no pude evitar ponerme melancólica recordando aquella versión 2.0 de que la que esta es hijo.

La primera versión de todas, la 1.0 surgió hace más de treinta años, siendo algo muy artesanal. Esa idea se retomó después en 1992 con el nombre «Tiempo y Tanteo» y se presentaba en formato revista. Este proyecto fue llevado a cabo por Javier Valladolid y Marilina Jariego con la coordinación de Antonio González.

Ejemplares de “Tiempo y Tanteo”

Años más tarde, Andrés Fernández y María Caudet retomaron ese proyecto con ganas e ilusión. Y como no hay excusa mala para tomarse un café con viejos y buenos amigos, les cité con el pretexto de hablar un poco de esa idea a la que empezaron a darle forma y que ahora sale en formato blog.

Quizá sea Andrés el que está más cambiado de los tres, pues por María no han pasado los años y, aunque esté mal que yo lo diga, yo tampoco he cambiado mucho. Tras ponernos al día, empieza la batería de preguntas, y me sorprendo a mí misma con muchas cuestiones de las que no conozco respuesta.

Ambos coinciden en que la idea surge de Rafa Fernández pues recordaba con nostalgia «Tiempo y Tanteo» y creía que era un proyecto bonito que podría gustar al colectivo. Obviamente mi siguiente pregunta es cómo una aspiración así llega a dos personas que no tienen nada que ver ni con el periodismo, ni con la literatura, ni con la edición de textos… y María nos saca las primeras risas diciendo: «pues muy fácil, Andrés y yo íbamos mucho por la federación, Rafa nos los comentó y nos enganchó para esto».

No recuerdan exactamente cómo fue aquello, pero sí que hablaron con los fundadores o alguien cercano a «Tiempo y Tanteo» para saber hacia dónde encaminar los pasos. De aquella entrevista, en la que supieron que esa publicación surgió como la voz de un colectivo que vivía en el silencio y sentía que pocos les conocían, entendieron que tendrían que iniciar un proyecto desde cero, pues la motivación en esta ocasión era diferente.

María lo recuerda como una experiencia muy dura; casi todas las entrevistas se hacían en persona y se grababan, no tenía experiencia, le costaba mucho arreglar los textos y sentía que le dedicaba muchísimas horas al cabo de la semana. Reconoce que apenas corregía los artículos y que así pasaba, salían con muchas erratas e incluso alguna que otra falta de concordancia o sentido en alguna frase.

Andrés y María tomando un café mientras recuerdan viejos tiempos

No puedo evitar comentarle a Andrés que he abierto uno de aquellos primeros números y que casi sufro un ataque epiléptico con tanto rojo, naranja y colores fuertes, era algo que ya no recordaba. Él afirma que, al igual que María, no tenía nada de experiencia en esto y que iba aprendiendo sobre la marcha. Se descargó un software de edición de revistas online y así empezó. Luego, con el tiempo, Jesús Martín le dijo que cómo usaba ese programa, pues estas cosas se hacían con otro mucho mejor. Me cuenta que fueron cambiando cosas como espacios que quedaban al final de los textos, o ajustando mejor las fotos y que todo se hacía sobre la marcha. Ambos me explican que del número uno, al tres o cuatro se puede ver estos cambios. Recuerdan que el primer año hubo muchos números porque Rafa la quería mensual, y que era un trabajo sin descanso prepararla.

Como anécdota de este proceso recuerdan un debate que tuvieron sobre «censura sí, o censura no». Y es que a veces las personas a las que se entrevistan (aún sigue pasando) decían cosas poco afortunadas o incluso políticamente incorrectas, y aunque hoy en día somos más conscientes de ello, no siempre ha sido así. Yo les entiendo perfectamente y les cuento que yo lo que censuré fue las fotos de los compañeros tomando copazos por la noche, y es que le pedías a quien fuera fotos, y en lugar de mandártelas arbitrando o anotando o con compañeros, te las mandaba de después de los partidos estando de fiesta. Eso cuando tenían fotos, porque todos recordamos cuando empezamos que era difícil que la gente tuviera fotos suyas actuando en un partido o con compañeros, mientras que hoy en día es de lo más normal.

Esto les lleva a recordar los enfados de algunas personas al modificar algo de lo que habían dicho, bien porque la frase tenía que ser más corta para que entrase en el texto o bien para que se pudiera entender bien cuando se leyese.

Se acuerdan también de ir a las Juntas de la Amaab como oyentes con su libreta para apuntar ideas sobre nuevos temas, quién iba a campeonatos o cualquier novedad que pudiera ser interesante. Les digo que eso ya lo hacemos vía email, y que nos ahorra mucho tiempo, la verdad.

Algo que yo recuerdo especialmente de aquellos años, era ir a los partidos y que la gente me comentase que les había gustado tal entrevista, que me propusieran temas o que simplemente te dieran la enhorabuena porque les había gustado el último número. Ellos lo recuerdan también, y Andrés cree que ser la novedad en aquel momento ayudó un poco a esos ratos tan agradables y gratificantes de los que disfrutábamos. Recordábamos la sección estrella que era el «Compañero misterioso», en la que se sorteaba una camiseta o un polo, y que según salía la revista recibíamos decenas de correos. Yo recuerdo comentarle a la gente cuando me preguntaba si era tal o cual persona que yo no lo sabía, porque era la verdad. Andrés, y luego Jesús lo llevaban muy en secreto, y de hecho Andrés cree recordar que mientras lo hizo él la prueba de ese hermetismo estaba en que nunca ganó alguien allegado al compañero misterioso del mes correspondiente.

Y así es la vida, María y Andrés se fueron y su pequeño siguió rodando en otras manos. Actualmente Andrés es árbitro de la Liga Endesa y María hace ya tres años que dejó de arbitrar, tanto en la FBM como en la Delegación de Alcorcón. La decisión fue por una cuestión de prioridades y dice que al principio no lo echaba de menos, pues vas descubriendo la gran vida que se puede hacer los fines de semana con salidas y rutas, pero que ahora, sí hay veces que cuando no tiene planes, piensa que un par de partiditos no le hubieran importado.

Y el resto es historia. María abandonó el proyecto al finalizar el número seis agobiada con tanto trabajo como demandaba. Sandra Blanco y yo nos unimos a él y tiempo después Andrés (al finalizar el número dieciocho) dio paso a Jesús Martín que inició una versión 2.1 con tonos más blancos y limpios y un aire renovado. Una evolución constante que nos llevó a estrenar el blog el año pasado buscando estar más en contacto constante con nuestros lectores y con poder ofrecer las noticias en un lapso de tiempo menor.

Cabe decir que este proyecto no es solo nuestro, también es tuyo que compartes tus experiencias con el resto del colectivo. Muchas gracias a todos.