“No es lo normal que las Federaciones incluyan programas de formación en herramientas psicológicas para los árbitros, pero la Federación de Baloncesto de Madrid no sólo lo está incluyendo, si no que está apostando por ello…” Así empezaba la explicación de Ana Hidalgo, la Psicóloga que está trabajando en la mejora psicológica de los árbitros federados y Municipales de la Federación de Baloncesto de Madrid.

Como ya os contamos el pasado año, el Comité de Árbitros de la Federación puso en marcha hace un par de años, el Programa de Psicología, una iniciativa con la que se pretende complementar la formación profesional de los árbitros. El objetivo es desarrollar las herramientas personales desde el punto de vista psicológico, para potenciar la laboral de nuestros compañeros en las canchas.

El proyecto se inició con algunas charlas puntuales a lo largo del año, posteriormente se amplió con la puesta en marcha de talleres prácticos y tutorías individualizas; y este año se han añadido además los Clinics de pre-temporada.

En esta segunda temporada el modelo que se sigue es el mismo: una serie de talleres prácticos que se realizan en grupos de unos 14 árbitros, y unas tutorías individuales en las que se trabaja con cada árbitro por separado. Ambas cosas son complementarias, y se realizan cada una de ellas, una vez al mes, dejando dos semanas entre taller y tutoría.

Ana nos ha explicado exactamente en qué consiste el proyecto. Os lo contamos.

“El objetivo de los talleres es que los árbitros conozcan diferentes herramientas psicológicas con las que puedan contar en los partidos para hacer frente a las diferentes situaciones que se puedan presentar. En el primer año vimos talleres sobre concentración, control de la activación, manejo de situaciones conflictivas, pasar página tras el error y autoconfianza. Los árbitros que continúan un segundo año trabajan visualización, control emocional, eficacia bajo presión y comunicación. Todos los talleres tienen un carácter práctico, en los que se busca que haya participación de todos, y que se genere una cohesión y confianza entre los participantes.

Las tutorías por su parte tienen el objetivo de dar a cada árbitro un espacio en el cual puedan expresarse libremente, resolver dudas, aplicar las herramientas vistas a su caso concreto, y resolver otras situaciones que puedan surgir. En las tutorías hay un trato más personalizado, y se puede hacer un seguimiento del trabajo de cada árbitro.

Como les digo siempre a los árbitros que trabajan conmigo ‘la psicología no es magia’; no por asistir a los talleres y escucharme van a empezar a salir las cosas. Se necesita un entrenamiento, una puesta en práctica y una autoevaluación por parte de los árbitros de su actuación y de cómo trabajan con cada una de las herramientas que yo les muestro. Tras practicarlas podrán decidir cuáles les gustan más y cuáles menos, y cuáles tienen mejores resultados para ellos. En este sentido, me estoy encontrando con un colectivo con mucho interés por aprender y mejorar, y con ganas de trabajar; esto hace que la experiencia sea muy positiva y gratificante para todos, tanto para ellos como para mí.

Trabajar en el ámbito del arbitraje era algo que ya me planteaba desde hace mucho, y aún así no imaginé que me fuera a gustar tanto. Trabajar con árbitros me está permitiendo ver el deporte desde una perspectiva distinta. Es una parte del deporte mucho más autocrítica, donde la imagen y lo que se transmite muchas veces cuenta más que la actuación en sí. Es un colectivo donde se trabajan aspectos de deportista: mejora del rendimiento, concentración, gestión de la presión, etc.; pero también aspectos relacionados con la interacción con otros, como los que se trabajan con un entrenador: comunicación, gestión de grupos, manejo de conflictos…Todo esto hace que sea un ámbito muy completo en el que se pueden trabajar muchos aspectos.

Sin duda este proyecto está siendo una gran experiencia, para los árbitros porque les aporta una formación más integral, y para mí, porque me ayuda a seguir aprendiendo cada día”.

También hemos preguntado a uno de nuestros compañeros que está participando en este proyecto como árbitro, para saber cuál es la sensación desde el otro lado de la barrera. Ha querido compartir, de manera privada, sus sensaciones.

“Cuando hace algo más de un año me ofrecieron la posibilidad de asistir a unos talleres de psicología que iban a ser impartidos gratuitamente por la Federación, no lo dudé ni un segundo. Al margen de que soy de la opinión de que si todos tuviéramos un psicólogo (llámalo entrenador, coach, ayudante personal…) a nuestro lado, este mundo sería mucho mejor; el hecho de tener la oportunidad de contar con la ayuda de una psicóloga enfocada al arbitraje es algo que es imposible de rechazar.

El año pasado ya contamos con una serie de talleres grupales y tutorías individuales que nos sirvieron para adentrarnos en los muchos conceptos (y muchos de nosotros ser conscientes por primera vez de ellos) que existen en torno a la figura del árbitro y la psicología. Siempre se habla de la preparación del corredor de 100 metros lisos, del delantero de fútbol, del nadador de 200 metros mariposa… pero ¿y del árbitro? ¿Acaso no es un deportista más? Gracias a la iniciativa de contar con una psicóloga en la federación hemos podido comprobar de primera mano que efectivamente la figura del psicólogo en el arbitraje es más que fundamental.

Si bien el año pasado trabajamos conceptos como el de «control de la activación», «pasar página frente al error», «autoconfianza», en los que teníamos una base teórica, estudio del concepto, ejercicios prácticos y posterior seguimiento en la tutoría; este año hemos comenzado con el concepto de «visualización». La forma de impartir este último taller ha sido radicalmente distinta a la de los previos, de una manera mucho más práctica y natural, y sobretodo haciéndonos partícipes desde el primer minuto en el desarrollo del taller. Además hemos mejorado sensiblemente el seguimiento personal de cada uno, ya que el tiempo por tutoría se ha doblado respecto de la temporada anterior.

Personalmente los talleres me están sirviendo mucho para mi desarrollo arbitral. Dada mi experiencia, en ocasiones he sentido momentos de desmotivación, falta de ganas, incluso relajación excesiva en algunos determinados partidos. Gracias al trabajo de Ana, nuestra psicóloga, hemos sabido encontrar aquellos puntos de mejora para poder poner remedio y seguir creciendo como árbitro. Ahora soy mucho más consciente de en qué punto de activación me encuentro durante el partido, qué hacer si ese punto no es el adecuado, como actuar cuando cometo un error, recuperar la confianza en determinadas situaciones y sobretodo, encarrilar esa falta de motivación que a veces tenía. Del mismo modo, hemos aprendido a potenciar aquellas áreas en las que yo consideraba que hacía las cosas bien y en las que soy bueno, para seguir en esa línea y en conjunto, realizar un mejor arbitraje, que al fin y al cabo es uno de los objetivos que todos los que compartimos el colectivo deberíamos tener en mente.

Si tenéis la oportunidad, os recomiendo encarecidamente que pudierais apoyaros en una figura como la de Ana, desde la primera sesión con ella aprenderéis trucos que podéis aplicar fácilmente en vuestros partidos para mejorar vuestro arbitraje. No lo dudéis, ¡¡pasaros por la Federación y preguntad por ella!!”