El pasado ocho de Octubre el Barclaycard Center Palacio de los Deportes de Madrid acogió uno de esos partidos que siempre se presentan apetecibles para los amantes del baloncesto. El Real Madrid se veía las caras con los americanos Boston Celtics, y cualquier aficionado al baloncesto hubiese disfrutado estando allí. Esto es lo que nos ha contado MJ Cachón, ex jugadora de Baloncesto y ex auxiliar federada, que ha querido contarnos su experiencia de la NBA…
Por MJ Cachón y Sandra Blanco

Era la segunda vez que estos dos equipos se veían las caras como estandartes baloncestísticos de sus respectivos continentes, y la magia del baloncesto quiso que se produjese idéntico resultado: 111 – 96 para los de Massachusetts.
En 1988 pudimos ver este encuentro enmarcado en el mítico Open McDonalds, con jugadores como Larry Bird (MVP de aquel partido), Robert Parish, y Kevin McHale, frente a los entonces madridistas Drazen Petrovic, Fernando Martin, Chechu Biriukow o Fernando Romay.
Veintisiete años más tarde hemos tenido la oportunidad de presenciar otro gran duelo entre el equipo con más anillos de la NBA y el equipo europeo más laureado de esta generación; aunque eso sí, esta vez con otras figuras no tan mediáticas en los Celtics de los últimos años: Trey Thompkis, Avery Bradley, y un gran Isaiah Thomas.

Comenzó el partido con mucha expectación, ilusión y ganas de ver espectáculo; un ambiente agradable con tintes americanos, y con un inicio de partido en el que el Real Madrid no se amilanó en ningún momento a pesar de contar con la baja de una de sus principales estrellas, Rudy Fernández.
Hasta la mitad del segundo cuarto fue un intercambio de buenas intenciones, tanto en ataque como en defensa, pero sin pisar el acelerador ninguno de los dos equipos. Desacierto de jugadores como Carroll, y alianzas entre Llul y Ayón que, explotando brillantemente el pick and roll, y aprovechando la altura del pívot, culminaban varios ataques con ale-hop muy aplaudidos por la grada.
Entre tanto el show NBA intentaba despertar a un pabellón algo inerte, con coreografías de las cheer leaders, la Kiss Cam arrancando besos a la grada, el concurso de tiros libres, y homenajes a los jugadores blancos del partido de 1988. Pero no fue esto lo que realmente levantó el palacio, sino la salida del ‘Chacho’ y su magia, que cambió el ritmo del partido, y que ayudó a los blancos a llegar al ecuador del encuentro con un -11 en el marcador, que parecía asequible para la segunda mitad.
En el descanso más homenajes a ‘dos cracks’ del roster de los Celtics de los 90´’ (Rick Fox y Brian Shaw), y el espectáculo de saltos y mates increíbles de Lucky (la mascota de los Celtics), y otros saltarines desafiando la gravedad y dejando con la boca abierta a niños y no tan niños.

A la vuelta del descanso, tres triples seguidos del Madrid no fueron suficientes para recortar distancias, lo que unido a que Isaiah Thomas se propuso hacer suyo el parquet madrileño, (reluciente y nuevo para la ocasión); los blancos se desinflaron. Poca historia más hasta acabar el partido. Pitos a los árbitros en su actuación con los blancos, y +16 a final del tercer cuarto para los verdes. El Madrid dio espectáculo intentando recortar diferencias hasta el pitido final, pero nada más lejos de la realidad.
En definitiva un bocadito del show que es la NBA, en un partido que no sabemos si se repetirá dentro de 20 años, pero que en cualquier caso, es ideal para disfrutar en familia, con amigos, o simplemente, para desempolvar la camiseta verde de Paul Pierce y poder decir, yo estuve allí.
Pero hay algunos que tuvieron la suerte de verlo aún más de cerca, y ellos fueron nuestros compañeros auxiliares que actuaron en ese partido. Alberto Bosch estuvo entre los cuatro elegidos y así lo vivió él.
Por Alma Santiago
¿Se ve desde la mesa el juego tan espectacular como nos puede parecer desde casa?
Bosch: Yo creo que desde nuestra situación se ve incluso mas espectacular que a través de la televisión, sobre todo la rapidez que tienen al jugar, en vivo se aprecia especialmente mejor.

¿Qué tal con los árbitros americanos? ¿Hicieron fácil la comunicación con la mesa de auxiliares?
Bosch: Los árbitros americanos fueran muy agradables durante todo el encuentro. Antes de empezar el partido uno de ellos estuvo hablando con nosotros acerca de los diferentes tipos de reglas que había entre baloncesto FIBA y NBA.
En cuanto a la comunicación con nosotros creo que intentaron en todo momento que fuera buena. Aún así a mí me dio la impresión que la relación que debe haber entre la mesa de auxiliares y los árbitros en la NBA debe ser muy diferente a la que hay en baloncesto FIBA.
¿Hubo alguna anécdota?
Bosch: Anécdotas… Cuando hacían pasos y se escuchaba al público de fondo decir al unísono “¡¡¡ohhhhhhhhhhhhhhhh!!!”
