Retirada David Sanjosé

Si hay un buen compañero dentro y fuera de la cancha y que habla sin tapujos de cualquier cosa que pueda suceder durante un partido, ese es David Sanjosé, Turu para sus amigos. Nos ha deleitado con dúos a lo Pimpinela en cenas de Navidad, su cd de villancicos ha animado más de un hogar lleno de familiares y aunque sabe que echaremos de menos su buen humor ha decidido dejar las competiciones federadas y actuar únicamente en la liga municipal de Alcorcón.

 

David en su primer partido de esta temporada en la Liga Municipal de Alcorcón en Los Cantos. En la foto, de izquierda a derecha: Quique Centeno, Núria Abanades, Juanpe Morales, Edu Gerona, Turu Sanjosé, Manu Alba y Coral Carbajo.

 

¿Qué resumen haces de estos años?

 

La verdad que los últimos años ya era un poco abuelo cebolleta contando historias pasadas, así que no quiero ni pensar cómo va a sonar esto ahora que estoy haciendo balance.

Empecé en esto del silbato en el año 2004, que aunque suene a siglo XXI han pasado ya 15 años. Jugaba en un equipo de la liga municipal de Alcorcón en el que había varios árbitros, y cada dos por tres me daban un poco el coñazo con que hiciera el curso de árbitros porque siempre estaban escasos de gente. Eso, junto a que como buen estudiante estaba siempre pelado de dinero, hizo que me decidiera a hacer el curso. Poco a poco lo que comenzó por casualidad se convirtió en una parte muy pero que muy importante de mi vida.

Al principio sólo quería arbitrar en Alcorcón, por comodidad principalmente, luego me di cuenta de que no se me daba tan mal y quise progresar. Me lo empecé a tomar mucho más en serio y empecé a pitar en comité hasta que tras un par de años en Primera Autonómica llegué a la Primera Nacional donde he estado arbitrando desde el año 2010 y donde he alcanzado mi madurez como árbitro.

En esta etapa me siento muy orgulloso de haber podido contribuir a la formación de otros árbitros más jóvenes y que luego me han ido adelantando por la derecha, sé que algunos de ellos guardan un poco de mí en su buen quehacer como árbitros. He podido arbitrar 6 Final Four consecutivas en categoría masculina y, me gustaba verme ahí arriba en la clasificación año tras año: era la recompensa a todo un año de trabajo. También otras tantas en femenina y categorías inferiores. He podido disfrutar de dos Campeonatos de España, y aunque esta oportunidad me llegó un poco mayor (la primera a los 30) os aseguro que disfruté como un niño con zapatos nuevos. Creo que es una experiencia muy recomendable para todos los árbitros y en la que se aprende y disfruta muchísimo.

 

Campeonato España Junior Torrejon De Ardoz en 2015

 

Son muchos años, a lo largo del tiempo todos cambiamos, aunque sea un poco, ¿cómo ha influido el baloncesto en tu desarrollo personal?

 

Siempre he dicho que para ser árbitro hay que ser un poco «raro». Hay que sacrificar muchas cosas para poder colgarte el silbato semana tras semana y encima ser siempre el menos popular de la fiesta. No poderte marchar de fin de semana, acostarte pronto porque tienes que madrugar el domingo, etc. Creo que nos aporta muchas capacidades a nuestro ámbito personal y poder soportar la presión en el trabajo, estudios o lo que corresponda.

 

Por aquello de ser «raros» creo que nos gusta mezclarnos entre nosotros, en el mundo del arbitraje encontramos personas parecidas a nosotros que se convierten en los mejores amigos y muchos también encontramos pareja. En mi caso aparte de un buen puñado de amigos, también encontré a la que es mi mujer y madre de mis hijos, así que no es que el baloncesto haya influido en mi vida, más bien toda mi vida está impregnada de baloncesto.

 

Turu junto a sus compañeros en su primer partido de municipales de esta temporada: Edu Gerona y Núria Abanades.

 

 

Final Four Femenina en Las Rozas en torno a 2011 con Cuesta, Alejandro y Raúl Calsina.

 

¿Por qué ha llegado ahora el momento de decir adiós?

 

Mi vida personal ha cambiado mucho en los últimos años, ahora mismo tengo una niña de tres años y otro que está a punto de cumplir uno. Siento que no he sido del todo justo con mi familia y no les he dedicado el tiempo que merecen. Cuando el 90% del fin de semana lo pasas en canchas de baloncesto dejas muchas cosas de lado: excursiones, comidas con familia o amigos… cosas que parecen normales, los que estamos en este mundo sabemos lo complejo que puede resultar a veces. Hace poco pasa todo el día en el zoo; sí, en el zoo, no había ido en 20 años, y lo pasé con mi mujer y mis hijos. Si hubiera seguido arbitrando como hasta ahora no lo hubiera podido hacer.

 

Ya os he dicho que el arbitraje me ha dado mucho a mi vida y no me arrepiento de nada, pero también te quita. Este último año, la balanza pesaba más en el lado que restaba y cuando una de tus pasiones se empieza a convertir en una obligación es momento de plantearse las cosas. Creo que he acertado en el momento de mi retirada, porque a día de hoy me sigue apeteciendo arbitrar, de hecho, sigo arbitrando en la liga municipal de Alcorcón, disfrutando con los compañeros y quitándome el mono, porque seamos sinceros, este jodido hobby, o como lo queramos llamar, engancha y mucho.

 

Entrenamiento para el mundial para selección, con Sergio Llul y Sergio de Andrés en 2012

 

¿Qué partido recuerdas con especial cariño?

 

Sinceramente no sabría con qué partido quedarme, hay muchos que recuerdo y disfruto recordándolos. El último partido de mi primer Campeonato de España, mi primera Final Four Femenina en mi pueblo, un Junior Madrid contra Fuenlabrada cuando todavía pitaba en Primera Autonómica y que acabó 101 – 96, o algo así, con festival de mates, y por supuesto el último partido de Primera Nacional con prórroga incluida, y que me hubiera gustado que hubiera habido otras 3 o 4 más ya que en el fondo no quería que terminase.

 

¿Qué es lo que más destacas que te llevas?

 

Puede sonar a tópico, pero sin duda lo mejor de ser árbitro es la cantidad de gente buena que conoces. Algunos de mis mejores amigos son árbitros, mi mujer, mi «primo» político… y también, no lo vamos a negar, alguna de las personas más «curiosas» también las he conocido dentro del colectivo arbitral, por frikis no será 🙂

Fase final Femenina en Alcorcón Mayo 2012, con Polonio uno de los primeros maestros que tuvo David.

 

Cuéntanos alguna anécdota divertida que te haya ocurrido en un partido o con compañeros.

 

Voy a repetir una que ya he contado casi a todo el mundo: Arbitrando la final de un torneo de personas sordomudas (creo que ahora no es políticamente correcto esta terminología, pero os juro que cuando me lo designaron ponía eso) a falta de 2 minutos y con el partido decidido, un jugador que no estaba muy contento con nuestra labor, pasó por mi lado en una transición y me dijo perfectamente: «cabrón», con un tono gutural pero perfectamente audible. Mi primer impulso fue descalificarle, pero mi cerebro se cortocircuitó y me puse a pensar en cómo iba a redactar en el acta que el jugador número X fue descalificado por llamarme «cabrón», en un partido de sordomudos… no había por donde cogerlo, así que me lo guardé para mí solito.

 

Otra más reciente, hace un año, en un partido de senior femenino, un domingo por la mañana, tuve que parar el encuentro al cabo de un minuto porque a la altura del triple había un «objeto en el suelo»: un Cleenex o una cinta del pelo pensé al principio, hasta que cuando paré el juego una jugadora se dirigió al mismo y cogiéndolo dijo: «¡¡Uy!! Mis braguitas»… y las guardó en la bolsa. El rato de risas duró más que un tiempo muerto de Pesic.

 

Y la última, y así hago mención a uno de esos compañeros que se convirtieron en amigos. Todos sabemos que Carrillo tiene fama de llegar tarde a los partidos, pues en su caso puede ser cosa de estudio por Iker Jiménez. Nos llamaron para ir a un partido entre semana al Valle de las Cañas a pitar al Junior del Madrid, a las 7:30 creo recordar. Nos llamaron a nosotros porque entre otras cosas desde Alcorcón se tardan 10 minutos según Google. Pues bien, conociendo a Miguel quedamos con tiempo de sobra, y aunque llegó un poco tarde íbamos más que sobrados. Él conocía el camino porque había estado allí el fin de semana, pues bien, tras atravesar Pozuelo, dar dos o tres vueltas a la M40, a la hora de inicio estábamos otra vez en la rotonda de la Canaleja mientras estábamos todo el rato hablando con los auxiliares jurándoles que estábamos a 5 minutos del pabellón pero que no encontrábamos la forma de llegar… Eso sí, al llegar 20 minutos tarde nos llevamos una ovación cerrada del público, los expedientes X de Carri…