Muchos de nosotros no hemos conocido el baloncesto madrileño sin Antonio Pizarroso, es por ello que para mí es un honor dedicar mi primer post de este blog a recordar todas estas temporadas con él y poder desearle lo mejor en su nueva etapa sin calcos, cronómetro ni silbato.

¿Qué te animó a hacerte anotador?

Corría el año 1979 cuando jugaba al basket en el equipo del instituto participando en una liga con varios institutos más, cuando algunos amigos de mi barrio se apuntaron a un cursillo de árbitro. Empezaron a arbitrar partidos y me animaban a que hiciera lo mismo. Un día me fui al antiguo local del Comité Castellano de Árbitros, en la calle Santo Domingo. Como no tenía el cursillo de árbitro hecho, me dieron unas actas y me designaron dos partidos en el Polideportivo de Moratalaz con María José Valls de madrina. Aún conservo las citaciones de aquellos partidos.

¿Hay algún partido que recuerdes con especial cariño?

Tengo varios: Una de las semifinales del Eurobasket 2007, entre España y Grecia, que España ganó de 6 puntos y en donde actué de crono; La final del Eurobasket entre España y Rusia, que lamentablemente perdió España de un punto, y en donde el último tiro de Pau Gasol dio en el aro y no entró. En ese año también actué de crono en un partido del Tour NBA, entre el Real Madrid y Toronto Raptors de Calderón y Garbajosa. También recuerdo un cuarto partido de la final ACB entre Estudiantes y Barcelona, en el que Estudiantes empató la serie a dos. Y no me olvido tampoco de las tres finales de la Copa del Rey que me designaron.

Seguro que te han ocurrido muchas, pero ¿nos puedes contar una anécdota divertida que te haya pasado?

Sí, es cierto que tengo varias. Por ejemplo, en el partido de la NBA TOUR entre el Real Madrid y Toronto que te comentaba antes, una persona de la televisión americana, me hizo cambiar hasta en tres ocasiones el tiempo de descanso. Según nos comentaron fue un tema de publicidad. También en un partido de Euroleague entre el Real Madrid y Panatinaikos, que perdieron los blancos en el último segundo de un punto, el entrenador del Real Madrid entró en nuestro vestuario para increpar a un compañero. Tuvimos que empujarle fuera del vestuario y casi le pillamos la mano. Actualmente es el entrenador de la selección. Otra que recuerdo ahora mismo es una en un partido de Euroleague entre el Real Madrid y el Maccabi, cuando llegué al campo en Vistalegre, los agentes de seguridad del equipo israelita no quisieron dejarme acceder  al terreno de juego. Tuve que llamar a la Policía Nacional para que me acompañasen y poder entrar en la cancha. Y alguna más hay todavía por ahí.

¿Por qué ha llegado ahora el momento de decir adiós?

Creo que era el momento adecuado de dejarlo. Se tiene que dejar paso a la gente joven y en el comité hay gente muy válida. Ya he disfrutado mucho de mi paso por la alta competición, sobre todos los últimos 21 años en la ACB. Además me apetecía realizar y disfrutar de otras cosas, como por ejemplo ver los partidos de mi hijo de 10 años.

¿Con qué te quedas después de estos años como oficial de mesa?

El arbitraje ha sido como una segunda universidad. Me ha ayudado a formarme como persona, a aprender a trabajar en equipo y a relacionarme con mucha gente. Me quedo con la gran cantidad de personas que he conocido y con los amigos que tengo. Además también me facilito conocer a mi anterior pareja, con la cual he tenido dos hijos, Ana y Pablo, que son mi devoción, al igual que a mi actual pareja, Mariví.