Esta temporada ha sido la última (de momento) de la gran Rebe en Madrid. El camino que ha tomado la ha llevado a Alemania, donde ha iniciado una trayectoria profesional en un idioma complicado y ha comenzado a vivir las pequeñas aventuras que solo conocen los que han dado un paso tan importante. Empezamos conociéndola como Susana, pues era su nombre de guerra, hasta que nos explicó, y cito sus palabras de manera textual, que lo suyo es muy triste porque se llama Rebeca Susana, pero si la llamas Susana te arriesgas a que no se dé por aludida, porque ella siempre ha sido Rebe. Desde aquí la recordamos mucho, especialmente cuando nos ocurre algo cómico nos viene a la memoria alguna anécdota con ella, y es que la diversión estaba asegurada en una designación con Rebeca.

¿Cuántos años llevas como auxiliar?

Como  auxiliar  creo que desde la temporada del 2001/2002 no estoy segura, lo que sí tengo claro es que el curso de árbitro lo hice en septiembre de 1999. 


De pie: Eloy Rico y Asun Langa. En la mesa: Víctor Hoyo, Antonio Pizarroso y Rebeca


¿Qué te llevó a hacerte oficial de mesa?

Como ya te he comentado en un principio hice el curso de árbitro, y estuve arbitrando si no recuerdo mal dos temporadas y media, y a la siguiente me pase al otro lado 🙂 Por temas personales tuve que dejar de arbitrar, pero sentía la necesidad de seguir ligada al mundo del basket, y qué mejor manera que actuando como auxiliar.

¿Qué es lo más duro de este hobby?

Quizás la dedicación que supone. A nivel personal supone mucha entrega y dedicación, ya que el 80% de tu tiempo libre de los fines des de semana lo dedicas a actuar, y no porque sea una obligación, si no porque llega un punto en que se convierte en tu forma de vida, lo que a la vez lo hace en ciertas ocasiones algo duro puesto que la gente que tienes cerca y que no está ligada al mundillo en ocasiones no lo entiende.


Primer plano: Raúl Calsina y Rodrigo Garvín. En la mesa: Rebeca, Guada y Jose Lorente

¿Qué es lo mejor de ser oficial?

Una de las mejores cosas que ser  oficial de mesa  me ha aportado es la posibilidad de mejora continua. El desempeño de nuestra labor nos da la oportunidad de formarnos como profesionales y a la vez como personas; todos los fines de semana tenemos la oportunidad de aprender cosas nuevas de nuestros compañeros y los miembros de los equipos, y considero que eso es un valor añadido muy bueno de una actividad como esta.  Y cómo hablar de aprendizaje sin destacar a las personas que componen el colectivo, sin lugar a dudas los compañeros y compañeras son un aspecto positivo de todo esto ya que, a parte de grandes compañeros, uno se lleva para sí grandes amigos para toda la vida. 


Rafa Acuña, Ana Cano, Jesús Granero, Rebeca e Isra Chacón

Después de tantos años, ¿cómo te tomas ahora los partidos?

Por desgracia en lo que va de temporada no he podido ejercer como oficial de mesa por motivos personales, y me temo que puede que este año ya no me estrene… Además, muy a mi pesar puede que sea mi última temporada de alta en la federación (que no así en la asociación, ya que pienso seguir colaborando y compartiendo en la medida de lo posible). 
Siempre he afrontado los partidos con alegría, entusiasmo y siempre con ganas de aprender, ya que como he comentado, lo mejor de todo es compartir con los compañeros y aprender los unos de los otros. Considero que siempre podemos aprender o enseñar algo a los compis. Cuando coincides con un veterano pues recuerdas batallitas, te pones al día, o simplemente disfrutas del partido. Cuando te toca con alguien nuevo, considero que lo mejor es trasmitirles tranquilidad, confianza, respeto por lo que se hace y muchas ganas de aprender y de disfrutar; ya que creo que ahí está la clave de seguir en el mundillo año tras año, en conseguir disfrutar de lo que se hace todos los días. 


Fuente: Alejandro Yepes. Con el polo azul: Rebeca y Alejandro Tie. Con ropa de árbitro: Carlos Campos, David Sanjosé, Rafa Acuña y Jaime Vital

¿Algún partido que recuerdes con especial cariño?

Partidos especiales he tenido muchos, pero con especial cariño quizás recuerdo los que compartí con compañeras que a día de hoy son de mis mejores amigas, como puede ser mi gallega favorita, Cristina Castells. Con ella viví entre otros partidos importantes mi fase final de Nacional Masculina, la cual me dio el ascenso a la categoría EBA, y la cual no estuvo exenta de anécdotas y momentos para recordar. Todos los partidos con ella eran para el recuerdo, no sé sí por su entusiasmo, su peculiar carácter gallego o su gran corazón, pero sin duda destaco los partidos junto a ella como los partidos que recuerdo con especial cariño.


Rebeca y Cris Castells antes de entrar a un partido de baloncesto en Madrid


¿Alguna anécdota divertida?

Como anécdotas divertidas me remonto a una de mis primeras temporadas como oficial de mesa, en la que el árbitro principal del encuentro era mi hermano. Algunos de los antiguos le conocisteis, el mítico Tirreno (2385) también conocido como “El ¿¿y si??” – cosas de la vida, mi numero de licencia fue 2458-. A lo que iba, que me descentro; mi hermano pitaba y yo anotaba… la verdad que no recuerdo quienes eran el resto de compañeros, pero la anécdota en sí es que en una transición en contraataque, se corta el contraataque y se cambia el sentido del juego, teniendo mi hermano que hacer un cambio de sentido brusco a la altura de la mesa de anotadores, con tan mala ‘pata’ que da un traspié, y se cae, arrastrando el culo cosa de un par de metros justo en frente de nosotros… la verdad que recuerdo ese momento como uno de los mas divertidos que he vivido en una pista de baloncesto :).

Bueno, pues me voy a permitir comentar otra anécdota que viví con Rebe en Leganés. Era un partido de Primera Nacional, y a mitad de partido se lesionó Mar Mira. Así que Samuel, el árbitro principal, dijo que habiendo en la mesa alguien que había sido árbitro y que iba justo en zapatillas (es decir, la Rebe), no iba a pitar solo. Obviamente, ambos equipos estaban de acuerdo con el árbitro. Así que le hizo ponerse los pantalones de repuesto del propio Samuel, (porque claro, cualquiera se pone unos de Mar), ya que no veía apropiado pitar en vaqueros a pesar de la insistencia de Rebe. Así pues, pantalones de Samuel, camiseta de Mar, sus propias zapatillas, que no eran negras pero hacían el apaño, lista para salir a la pista. A todo esto, Samuel le dijo que sin presiones, que no se complicara, que pitara las fuera que viera, algún campo atrás, que no hacía falta que hiciera pitadas complicadas o con las que no estuviera a gusto. Tras un parón de unos amplios 10 minutos, se reanuda el partido, y a los tres segundos pita Rebe una falta en la zona, muy clara, dicho sea de paso, los jugadores ni una protesta, se preparan paran para los tiros, y Samuel debajo de canasta nos mira a la mesa con cara de: “Ahí, la tienes, con un par de huevos.” Y es que la Rebe te saca un partido adelante sin achantarse lo más mínimo. Cabe mencionar que todos los participantes del partido coincidieron en que Rebe hizo una gran actuación.


De pie: Fabrizio Sani, Linas Radykas y Samuel Izquierdo. En la mesa: Vicente Olmo, Rebeca y Monstse Florida

¿Algún consejo a los que están empezando? 

Para mí sin duda la clave está en disfrutar de cada partido, exprimirlo y sacarle lo bueno y lo malo, y sobre todo aprender de cada compañero y de cada situación; la clave está en vivir en un continuo aprendizaje, consiguiendo así ser mejor profesional y mejores personas.