Virginia León: compañera del mes

Algo bonito que tiene nuestro colectivo es que tu círculo de compañeros majetes nunca será algo hermético, sino que sabes que el flujo de gente nueva es constante, y las probabilidades de conocer a alguien nuevo con quien congenies bien son muy altas. Nuestra compañera Virginia León no lleva mucho en comparación con otros asociados, pero es una compañera de 10. 


¿Cuántos años llevas arbitrando?

Tres años y medio más o menos, hice el curso en enero del 2016.

Virginia con su cuñado Eloy

¿Qué te llevó a hacerte árbitro?

Pues he jugado a baloncesto desde pequeña y siempre me ha gustado este mundo. Mi cuñado Eloy, también es árbitro y me animó a hacer el curso, y la verdad es que ha sido todo un acierto porque estoy muy contenta formando parte de esto.


¿Qué es lo más duro de este hobby?

Lo más duro yo creo que es lidiar con entrenadores y jugadores, es decir, saber llevar un control de partido que te permita disfrutar del arbitraje. Además, es muy difícil dar el 100% tanto en el primer partido de la jornada como en el último, que a veces es el séptimo u octavo… Los domingos se hacen duros cuando llegas a casa casi arrastrándote.


¿Qué es lo mejor de arbitrar?

Lo mejor para mí, sin duda, es el compañerismo que se genera. Aunque en escuela estés solo y se pase un poco mal, cuando empiezas a pitar con compañero es otro mundo… y no solo porque tienes a alguien que te ayuda en la pista, además, puede que ganes un amigo para las cañas de después, si tienes suerte. 


Tras estos años, ¿cómo te tomas el arbitraje ahora?

Es la forma de vivir el baloncesto que más me gusta, esto está para pasarlo bien y de momento sigo disfrutando de ello, siempre deseando que llegue el jueves para ver con que compi pito.


¿Algún partido que recuerdes con especial cariño?

Mi segundo partido a arbitraje doble, que fue con Eloy. Fue un poco caótico, ya que empecé a mitad del primer cuarto pues tuve un partido antes que tuvo dos prórrogas y en fin, que empezaron sin mí. El partido en sí no tuvo nada, pero compartir aficiones con familia siempre es genial.

Virginia en un partido


¿Alguna anécdota divertida?

La que me viene ahora a la mente, es en un partido no hace mucho, en el que estaban unos chicos jugando al fútbol en la pista de al lado, su balón se colaba constantemente en nuestra pista y el entrenador local, que debía de estar hasta las narices de tanto parón, cogió la pelota y la lanzó a la calle… Nos quedamos todos un poco anonadados, la verdad.


¿Algún consejo a los que están empezando?

Que no se desesperen con los gritos de los padres, la mayoría no sabe de baloncesto y se quejan por vicio. Y sobre todo, que pidan ayuda y pregunten a los monitores u otros árbitros con experiencia que conozcan.