En la primera semana de este mes de Julio tuvo lugar, la XIX Edición del Clinic de Alcázar; un Clinic de formación ofrecido por la Federación Española de Baloncesto y al que acuden cada año alguno de nuestros compañeros árbitros. En esta ocasión, hemos hablado con Rodrigo PALANCA, que una vez más, formó parte de los asistentes y que nos ha contado, de primera mano, cómo ha vivido esta experiencia.

El XIX Clínic de formación arbitral a cargo de la FEB dio comienzo el pasado 5 de julio, tras la comida con los el resto de compañeros. Desde el primer momento te das cuenta de lo grande que es este mundo del baloncesto (y eso que sólo somos los árbitros), pues pronto empiezas a hablar con los compañeros de otras comunidades, e incluso a algunos de ellos ya les conoces de algún campeonato, o a través de algún amigo de Madrid. Todos los participantes en el Clinic hacen que estos 5 intensos días se disfruten y se aprovechen al máximo para formarte;  no sólo en reglas, arbitraje y de más aspectos relacionados con el baloncesto; si no que se hacen verdaderos lazos de amistad, ya que son muchas horas de convivencia, trabajo, y algo (muy poco porque no hay tiempo) de relax.

Todas las mañanas (8:00 am) se hacían ejercicios de preparación física (a cargo de Alberto Sánchez Sixto): un calentamiento antes del partido, por un poco de fuerza y velocidad (nuestro grupo ganó la competición), y acabamos con resistencia y prevención de lesiones. También el último día hubo tiempo para demostrar que no somos malos jugadores, y echamos un partidillo entre nosotros (este también lo ganó mi equipo 😉 )

Cada día por la mañana teníamos dos charlas con diferentes árbitros de nivel internacional que incluso alguno de ellos va a participar en los Juegos Olímpicos:  Ilija Belosevic, Juan Carlos Arteaga, Robert Lottermosser, Juan Carlos García González, Carlos Peruga, Vicente Bultó y Susana Gómez.  Todos ellos nos hablaron sobre diferentes aspectos  del arbitraje moderno y de cómo enfrentarnos a las diferentes situaciones que se nos pueden plantear durante un partido; así como la evolución del juego y de nuestro arbitraje en él.

Se llevaron a cabo también varias dinámicas de grupo para identificar nuestros puntos fuertes y débiles, y se realizó un taller de psicología a cargo de Clara Baquero (árbitro internacional de baloncesto en silla de ruedas), en el que se trataron temas como la autoconfianza, la seguridad, el trabajo en equipo, y el autocontrol. Los técnicos de la FEB, Pedro Rocío, Víctor Más y Ángel de Lucas, también impartieron sus charlas, las cuales deben servirnos de guía para futuras temporadas. Trataron temas muy variados, desde las situaciones de mecánica, pasando por la relación con los participantes y explicando términos que debemos conocer, como la inteligencia emocional, la proactividad del árbitro y los tipos de visiones que hay.

Durante el Clínic se convive con árbitros que han participado en los mejores partidos del mundo, lo cual es una gran oportunidad para nosotros que somos jóvenes porque te permite charlar con ellos, y preguntarles cuáles han sido sus experiencias, cómo podemos afrontar nuestros problemas en la cancha, y muchos otros temas relacionados con el arbitraje. Por otro lado, muchas de las charlas eran en inglés, de vital importancia en el mundo actual, y más a la hora de comunicarse con gente de otros países y culturas.

Los 24 participantes del Clínic fuimos divididos en 5 grupos y cada uno tenía que encargarse de realizar el resumen y la memoria de todo lo que había sucedido durante el día, presentándolo al día siguiente. También teníamos que preparar un trabajo grupal sobre un tema de elección propia, el cual expusimos el último día del curso por la tarde. Todos estos trabajos y toda la información que recibimos, está a disposición de cualquiera que quiera consultarla en la Federación, ya que el objetivo del Clínic es generar un contenido de la mayor calidad posible para que sea distribuido y utilizado.

A título personal, cuando me comunicaron mi participación en el Clínic de Alcázar, me sentí con mucha fuerza e ilusión para afrontar estos cinco días (que por otro lado son bastante intensos debido a la gran cantidad de actividades y conocimientos que se imparten). La convivencia con los técnicos ha sido muy positiva, realizando varias entrevistas personales y pudiendo compartir impresiones durante toda la estancia, así como el análisis de objetivos, fortalezas y debilidades que hemos tenido durante la temporada.

Pero sin duda, una de las partes más importantes para mí, ha sido conocer a los compañeros de otras comunidades y más en concreto a mis tres compañeros de grupo, Cristóbal Sánchez Cutillas, de Murcia, Joaquín García Gonzalez, de Cádiz y Pol Franquesa Vázquez, de Barcelona. Las vivencias de estos cinco días, los momentos de trabajo hasta altas horas de la madrugada, los ratos de desconexión en el Spa del hotel, las charlas por Skype previas al Clínic y todos los momentos divertidos junto a ellos, han creado un vínculo de amistad muy fuerte (ya estamos pensando en volver a vernos en vacaciones).

Ahora sólo queda poner en práctica todos los conocimientos adquiridos y seguir disfrutando del arbitraje y del baloncesto. Me gustaría agradecer al  Comité de Árbitros de Baloncesto de Madrid por haberme seleccionado para este Clínic, el cual he intentado aprovechar y exprimir para continuar llenando la mochila de más baloncesto.