La importancia de la visión en el arbitraje

Más allá del físico y el aspecto mental, uno de los factores más importantes (si no el que más) en el arbitraje es la visión. Según la RAE, «capacidad de ver». Cortita y al pie. Los árbitros deben ver para señalizar e impartir justicia en el juego. ¿Simple, verdad?

En este artículo vamos a hacer un repaso de algunos aspectos relacionados con el arbitraje y la visión, siguiendo este interesante trabajo realizado sobre ello.

De entrada, el sistema perceptivo es trascendental para tomar decisiones de forma rápida y eficaz. En categorías inferiores no disponemos de elementos tecnológicos para poder comprobar y, si conviene, corregir nuestra decisión.

Hay una serie de habilidades visuales importantes para desarrollar la tarea de arbitrar. Las desgranamos:

  • Agudeza visual: ésta puede dividirse en dos, la estática y la dinámica. La diferencia es evidente. En la primera hace referencia a cuando entre el observador (árbitro) y el objeto observado (balón, jugadores…) no hay movimiento. En la segunda sí hay movilidad. En la dinámica se requiere de mayor agudeza visual, pues la dificultad aumenta. En baloncesto tenemos la suerte de estar muy cerca de las acciones, por lo que no es el deporte más complicado en este aspecto.
  • Motilidad ocular: es la capacidad de mover los ojos para llevar los objetos de nuestro interés a la zona de máxima agudeza visual. Para nosotros puede ser muy útil a la hora de seguir a los jugadores y el balón.
  • Acomodación- Convergencia: estos conceptos hacen referencia a la capacidad que permite enfocar nítidamente objetos que se encuentran en distintas distancias. Una buena acomodación permite al árbitro cambiar su mirada de foco tantas veces como desee con rapidez, eficacia y sin esfuerzo
  • Binocularidad: consiste en utilizar ambos ojos a la vez de forma coordinada, simultánea y eficaz como si fueran uno solo. Ejemplo: cuando se produce un lanzamiento de tres debemos fijarnos en si está pisando la línea y a la vez si se produce algún tipo de contacto (falta).
  • Tiempo de reacción: clave en nuestra función. El propio nombre lo dice, reaccionar lo más rápido posible a un estímulo de forma eficaz. Como comentábamos anteriormente, en algunas categorías no contamos con tecnología para corregir posibles errores.
  • Campo visual: el espacio visual que recogemos sin necesidad de mover los ojos. Aquí hablamos a menudo de la visión periférica, es decir, la capacidad de ampliar nuestro ángulo de visión.

Este artículo teórico nos puede servir para reflexionar un poco de cómo de importante es la vista en nuestro trabajo. De ahí que cuidarla sea importante (reducir horas delante de pantallas, descansar bien, comprobar anualmente que nuestros ojos están bien…).