Árbitras en el baloncesto: hablamos con Encarna y Gema Page

Con motivo del día internacional de la mujer, en la AMAAB hemos charlado con dos de nuestras árbitras para hablar un poco de sus experiencias en las pistas de baloncesto. Nos hemos sentado con Encarna Hernández (EH de ahora en adelante) y Gema Page (GP a partir de ahora), que nos han atendido amablemente para responder un pequeño cuestionario.

  • ¿Qué es para ti arbitrar?

EH: Uf, esa es una buena pregunta. Es un hobby y lo disfruto mucho. Cuando empecé a arbitrar empecé a ver el baloncesto desde otra perspectiva. A medida que te dedicas y vas ascendiendo de categoría te lo tomas más en serio, porque cada vez es más profesional, pero no deja de ser un hobby. Es una pasión. Claro que detrás tiene una rigurosidad, compromiso y seriedad… pero es que yo me lo paso bien. Hay una competencia sana. En el fondo, el baloncesto nos une a todos.

GP: Para mí arbitrar me supone muchas sensaciones que no puedo definir con una idea, es poder vivir un poco más de cerca lo que te gusta, con su parte positiva de disfrutar este maravilloso deporte, y su parte negativa de tener que convivir con el error. Por ello, también supone una constancia y un esfuerzo en el que te gusta implicarte, un trabajo emocional que ves evolucionar poco a poco, y esa ilusión que sentimos al saltar a la pista y lanzar el balón.

  • ¿Cómo y cuándo empezaste a arbitrar?

EH: Empecé a arbitrar cuando tenía 18 años. Desde los 7 he estado jugando en diferentes categorías, y siempre he tenido curiosidad por tener la perspectiva del árbitro. En la gran mayoría de los partidos debatía distintas jugadas con ellos, hasta que un día decidí realizar el curso y poder obtener tanto una visión como un aprendizaje del reglamento de este deporte.

GP: Cuando tenía 17 años, me gustaba el baloncesto y todavía jugaba, aunque no en categorías altas. Era mi hermano el que estaba más metido en este mundillo. Me empezó a hablar de él y a decirme que probara, que igual me gustaba y que no perdía nada por probarlo, siempre le veía muy ilusionado, así que decidí intentarlo. Y aquí me tienes (risas).

  • ¿Te apoyaron tus padres/amigas? ¿Cómo fue ese proceso…? No hay muchos ejemplos de mujeres arbitras en la élite, desgraciadamente.

EH: Sin duda. Siempre he tenido el apoyo de mi familia, es algo que siempre lo han valorado positivamente, y tanto ellos como la gente de mi entorno ha sido un apoyo a lo largo de todos estos años, animándome cada día a obtener cada vez más un progreso y una mejora. Con el paso del tiempo, la figura de la mujer en este mundo en general ha ido cobrando importancia, y creo que cada vez se observa una mayor presencia a nivel profesional.

GP: Sí, mi familia siempre me ha apoyado, además en mi caso he tenido épocas de alternar buenas etapas y bajones, y en los peores momentos han sabido cómo ayudarme y darme los mejores consejos. Mis amigas también, desde el inicio siempre se han alegrado por mí, a pesar de que este mundo no es muy habitual y muchas veces no se conoce todo lo que engloba el arbitraje.  Siempre han estado ahí para escucharme y para animarme. Creo que es fundamental, un apoyo que te haga más llevadero este camino, porque al final días malos hay en cualquier trabajo pero todo es más fácil si puedes contar con la gente que te rodea.

  • ¿Te has encontrado con episodios machistas o despectivos por tu género?

EH: Sí. No han sido numerosos ni muy destacados, pero por desgracia sí que han existido. Aunque he decir, que a lo largo de los 8 años que llevo arbitrando han sido residuales. El gran problema es la connotación negativa en algunos comentarios. Creo que aún sigue existiendo un juicio negativo hacia la figura femenina en este mundo. Como he comentado anteriormente, cada vez la presencia femenina en el arbitraje es mayor, pero, aun así, no termina de visualizarse de una forma habitual.

GP: Durante los 6 años que llevo pitando no he tenido nunca ningún problema, siempre me han tratado como a otro compañero más. Excepciones hay, en mi caso una vez cuando tenía 18 años un padre hizo un comentario desafortunado, por el que luego el club me pidió disculpas, pero esto no es la norma, creo que fue un hecho o anécdota puntual que no refleja lo mucho que ha avanzado el respeto en el deporte, y en concreto en el baloncesto.

  • ¿Qué crees que tiene que cambiar/mejorar para que veamos cada vez más chicas en el mundo del arbitraje?

EH: Lo que ha de cambiar en el pensamiento y filosofía de la gente es que el primer juicio de una mujer árbitro, sin haber sido observada previamente, no ha de tener una connotación negativa, no puede ser que el primer pensamiento al ver al grupo arbitral, sea «buf, a ver qué tal pita esta”.

GP: Desde mi punto de vista lo más importante es que haya referentes, que una niña pequeña se pueda proyectar y verse reflejada, porque ahí es donde se le puede meter la curiosidad por probar qué es el arbitraje. Creo que estamos mejorando mucho, que se está apostando por el deporte femenino, por más visibilidad y por una trabajo que te permita llegar a un mayor rendimiento.

Desde la AMAAB queremos agradecer su predisposición para atendernos, así como manifestar nuestro total apoyo a un baloncesto con más igualdades y oportunidades para todas.