Situaciones de paso cero: ¿lo son o no?

En 2017 -queda lejos-, la FIBA introdujo en su reglamento el ya famoso «paso cero«. Una novedad con clara influencia norteamericana y que ha generado varios problemas: para los entrenadores, que tienen que inculcar este concepto a sus jugadores; para los jugadores, porque deben incorporar este movimiento a su juego; y para los árbitros, pues tienen que hilar muy fino para diferenciar los pasos tradicionales del paso cero.

Esta situación, recogida en el art. 25.2.1 de las Reglas Oficiales de Baloncesto, aprobadas por FIBA y traducidas por FEB, prevé que un jugador que controla el balón con un solo pie apoyado en el suelo podrá:

  • Dar dos pasos más para detenerse, pasar o lanzar a canasta.
  • Dar un paso más si lo que pretende es iniciar el dribbling antes de mover el pie. Solo en el caso de recibir con un pie apoyado en el suelo, ese paso no contará y el siguiente será pie de pivote. Tras establecer pie de pivote, se mantiene la normativa tradicional.

Si el jugador recibe con los dos pies apoyados, este paso adicional (paso cero) no se podrá aplicar, por lo que se señalaría pasos como toda la vida.

El paso cero es una de las mayores innovaciones del baloncesto en los últimos tiempos, y a nivel arbitral ha supuesto una prueba de fuego que obliga a desarrollar todos los sentidos de la visión.

En este artículo vamos a ejemplificar distintas situaciones de paso cero. Empezaremos con un ejemplo de Samardo Samuels. En una acción de bloqueo y continuación, el pívot del Barça es penalizado con pasos. Con la entrada del «paso cero», esta acción hubiera sido legal. Es importante fijarse en el pie de apoyo.

En la siguiente jugada, correspondiente al campeonato infantil de España, vemos una penetración del jugador 13 del Barça. A simple vista puede parecer un traspiés, pero no lo es. ¿Por qué? En el vídeo queda claro que finaliza el regate sobre pie izquierdo (paso 0), apoya el pie derecho (paso 1) y vuelve a apoyar izquierdo (paso 2) antes de terminar la jugada. Así pues, hablaríamos de una acción totalmente legal. No acertó en ese caso el árbitro.

Vamos con una nueva acción. Es cierto que aquí tenemos un poco menos de visión, pues el árbitro nos tapa algo, pero da la sensación que el jugador de los Raptors recibe con el pie izquierdo apoyado (paso 0) y suelta el balón antes del segundo apoyo, por lo que no serían pasos y sería acción completamente legal.

Volvemos al baloncesto formativo. Esta acción, de altos quilates técnicos, puede originar distintos debates. La realidad es que el pie de izquierdo sería el paso cero y el pie derecho se convertiría en el pivote. Bien señalado, no hay ninguna infracción.

Este error arbitral lo encontramos en esta jugada de Juan Núñez, jugador del Real Madrid. Difícil de ver, pero el base español finaliza el regate sobre su pie derecho (paso 0), apoya izquierdo (paso 1) y apoya el derecho (paso 2). Es legal, no son pasos.

Vamos a acabar los ejemplos con este contraataque de Marta Xargay. Un paso cero de libro.

 

 

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Estos son solo algunos ejemplos de «paso cero». Aciertos y errores arbitrales. No es sencillo, y más a la velocidad actual del baloncesto, ver con nitidez qué ha ocurrido. Por eso es importante, además de conocer la norma con claridad, estar permanentemente concentrados en lo que está pasando.

Os animamos a seguir trabajando duro y no dudéis en preguntarnos cualquier duda que tengáis respecto a esta medida implantada hace ya cuatro temporadas en el baloncesto europeo. ¡Vamos!